El hombre que protagonizó un amplio operativo policial la tarde y noche del viernes en Cartago ya había sido investigado por la muerte de su propio padre, cuando tenía apenas 16 años.
Se trata de un hombre de apellidos Quesada Ramírez, de 30 años, quien ahora vuelve a estar en el centro de una investigación luego de un operativo que terminó con dos hombres detenidos, un agente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) herido y el decomiso de un impresionante arsenal.
El antecedente se remonta al 24 de diciembre de 2011, cuando una riña familiar terminó con la muerte de su papá, de apellidos Quesada Rojas, de 38 años, en la urbanización Mata de Mora, en San Rafael de Oreamuno, en Cartago.
Según la información publicada sobre aquel caso, una discusión por un abrigo habría sido el aparente motivo que desencadenó el enfrentamiento dentro de la vivienda.
En la disputa también habría participado otro menor de edad, quien era primo del entonces sospechoso.
Según la información conocida en ese momento, durante el enfrentamiento habría tomado un cuchillo de cocina y habría provocado heridas mortales a Quesada Rojas.
El hombre murió desangrado dentro de la vivienda.
El joven, que entonces tenía 16 años, fue llevado ante los Tribunales y quedó en libertad mientras continuaba el proceso bajo el sistema de Justicia Penal Juvenil. En aquel momento, las autoridades señalaron que se valoraba que habría actuado en legítima defensa, lo cual al parecer se habría terminado dando, pero, como era menor de edad, no se brindaron detalles de la resolución.
Luego volvió a la cárcel por robo agravado.
Operativo terminó con arsenal decomisado
Casi 15 años después, Quesada Ramírez volvió a quedar en el centro de una investigación policial.
Según explicó este sábado Michael Soto, director del OIJ, el operativo comenzó la tarde del viernes, cuando agentes judiciales de Cartago realizaban labores para ubicar a un hombre que estaría relacionado con cinco homicidios recientes ocurridos en la provincia.
Los investigadores localizaron una vivienda en la urbanización Manuel de Jesús Jiménez donde aparentemente se encontraba el sospechoso y se preparaban para detenerlo.
Sin embargo, cuando los agentes llegaron fueron recibidos a balazos.
Uno de los funcionarios resultó herido en un tobillo. Soto confirmó este sábado que el agente se encuentra en buenas condiciones de salud.
La situación se complicó todavía más debido a que, aparentemente, había personas dentro de la vivienda cuya condición no estaba clara, por lo que el OIJ desplazó negociadores hasta el lugar.
Después de varias horas de negociación, los sospechosos salieron de la vivienda y dejaron las armas en el interior. El allanamiento se concretó aproximadamente a las 8:30 p. m.
Dentro de la casa, los investigadores encontraron un importante arsenal compuesto por dos armas largas, una AR-15 y una AK-47, tres pistolas calibre 9 milímetros, gran cantidad de munición de calibres 9 mm, 7.62 y 5.56, además de cargadores de caracol.
También fueron decomisadas dos motocicletas reportadas como robadas y un vehículo con orden de captura por robo.
El OIJ procesó la escena en busca de evidencia que permita determinar si las armas, los vehículos y otros indicios tienen relación con los homicidios que se investigan.
Dos menores estaban dentro de la vivienda
Durante el allanamiento, los agentes encontraron, además, a dos menores de 16 y 17 años.
Las autoridades deberán determinar si se trataba de personas que permanecían retenidas dentro de la vivienda o si, por el contrario, podrían tener algún tipo de participación en los hechos investigados.
“Se está valorando si tienen que ver con los hechos o efectivamente eran rehenes”, explicó Soto.
En total, dos hombres fueron detenidos y quedaron a disposición del Ministerio Público, donde se determinará su situación jurídica.
Ahora, el OIJ investiga su posible relación con cinco homicidios recientes, mientras intenta establecer el origen del arsenal y de los vehículos decomisados.



