Silvia Coto, Reiner Montero.19 marzo
Los agentes decomisaron la ropa que usaron los sospechosos. Foto: Reiner Montero
Los agentes decomisaron la ropa que usaron los sospechosos. Foto: Reiner Montero

Dos hermanos fueron capturados por el OIJ como sospechosos de la masacre, ocurrida la noche del martes, en una casa en La Roxana de Pococí.

La detención de ambos, de apellidos Mora Granados (de 28 y 32 años), fue la tarde del miércoles. Sin embargo, al menor de ellos, lo habían agarrado poco después de la matanza cerca de la vivienda del asesinato múltiple y lo identificaron, pero por aparentes órdenes del Ministerio Público lo liberaron.

Al hombre le encontraron una billetera, pero no se supo en el momento que pertencía a una de las cinco víctimas. Ese detalle se confirmó luego.

Según informó la Policía Judicial, el de 32 años cayó el martes en la tarde cerca de su vivienda, detrás de un bar en el barrio San Jorge, a cinco kilómetros de la casa de la masacre.

Uno de los sospechoso fue detenido dos veces. Foto: Reiner Montero
Uno de los sospechoso fue detenido dos veces. Foto: Reiner Montero

Los investigadores, que tenían horas de seguirle la pista, le cayeron cuando estaba a punto de subir a un taxi pirata. Luego allanaron la vivienda y mientras lo hacían el otro hermano (el de 28) llegó y de inmediato lo detuvieron.

A ese hermano de 28 años la Policía ya lo había detenido poco después de descubierto el crimen.

Lo habían agarrado cerca de la vivienda donde fue el asesinato múltiple y lo identificaron, pero por aparentes órdenes del Ministerio Público lo liberaron.

Al hombre le encontraron cerca una billetera, pero no se supo en el momento que era de una de las cinco víctimas. Ese detalle se confirmó luego.

Los sospechosos vivían en una casa a cinco kilómetros de la finca donde se dio en la masacre. Foto: Reiner Montero
Los sospechosos vivían en una casa a cinco kilómetros de la finca donde se dio en la masacre. Foto: Reiner Montero

Las personas asesinadas fueron identificadas como Stward Javier Aguilar Vars, de 31 años, quien estaba casado y deja cuatro hijos. Era vecino de Rincón Grande de Pavas, tenía una discapacidad y utilizaba silla de ruedas.

Los otros son Aarón Isaac Marín Arguedas, de 27 años y quien según el Tribunal Supremo de Elecciones era vecino de Santo Tomás de Santo Domingo de Heredia. Deja dos hijos.

Las otras víctimas son una muchacha de 14 años y su hermano José Alexánder Barrantes Barboza, de 21; ellos también eran de Rincón Grande de Pavas.

Otra de las víctimas fue un joven de 17 años cuya identidad no ha sido revelada.

Al parecer, el sospechoso de 32 años tenía meses de vivir en la finca ubicada en Llano Bonito, cerca de la entrada a La Curia.

Hace menos de un mes Aguilar llegó hasta la vivienda con unos documentos que indicaban que él era el beneficiario de la propiedad por lo que los Mora Granados tuvieron que irse.

Desde ese momento la situación generó problemas constantes. Incluso la Policía atendió el 20 de febrero un pleito que se dio en la vivienda.

Los hoy sospechosos se enfrentaron con algunas de las personas ahora fallecidas.

La situación legal de la propiedad estaba siendo resuelta en un tribunal agrario.

El OIJ indicó, por medio de un comunicado de prensa, que no descarta que más personas estuvieran involucradas la masacre.

Los dos detenidos tienen antecedentes, pero no fueron detallados.

En la vivienda de los hermanos fue decomisada ropa, que sería la que utilizaron durante el crimen, y teléfonos celulares y zapatos.

Según las autoridades, el día de la masacre los hermanos llegaron en una moto hasta la vivienda. Llevaban armas pesadas y dispararon contra las víctimas, quienes eran familia y amigos.

Un niño de tres añitos, sobrino de la joven de 14 años y de Barrantes (21 años) sobrevivió a la balacera.

Un hombre de apellido Vargas Monge resultó herido de gravedad y permanece grave en el Hospital de Guápiles.

Aguilar, quien era el dueño de la finca desde hacía más de 10 años, estaba en silla de ruedas porque lo habían baleado para robarle el carro carro.

Al parecer, recibía amenazas desde que vivía en la propiedad.