Silvia Coto, Reiner Montero.13 enero
Los agentes encontraron 14 casquillos de un arma nueve milímetros. Foto: Reiner Montero
Los agentes encontraron 14 casquillos de un arma nueve milímetros. Foto: Reiner Montero

Michael Antonio Matarrita Martínez, de 31 años, fue asesinado a balazos cuando se encontraba en una parada de buses en Pococí de Limón.

El OIJ informó que el suceso ocurrió a la 1:30 de la madrugada de este domingo, exactamente en San Gerardo de Ticabán en La Rita.

Según las primeras investigaciones, Matarrita estaba conversando con otra persona en la parada, cuando llegó un carro de color amarillo del que se bajaron tres hombres, quienes le dispararon desde muy corta distancia.

El testigo logró salvarse porque al escuchar el primer balazo se tiró para atrás, pasó por una cerca de alambres de púas y se escondió en un bananal hasta escuchar que el carro y los sospechosos habían jalado.

Michael Matarrita tenía 31 años. Foto suministrada por Reiner Montero
Michael Matarrita tenía 31 años. Foto suministrada por Reiner Montero

Matarrita recibió más de 10 balazos y cuando los socorristas llegaron ya estaba fallecido, el testigo resultó ileso, solo estaba muy asustado.

La oficina de prensa del OIJ indicó que en el sitio encontraron 14 casquillos de arma nueve milímetros.

Mientras que la Policía cerraba con cinta amarilla los alrededores de la escena, al 911 ingreso una llamada en que alertaban de que, a dos kilómetros del sitio del crimen, se estaba quemando un carro.

Las autoridades sospechan que ese fue el vehículo usado en el asesinato ya que tenía tres puertas abiertas. Era un Nissan, pero andaba unas placas que corresponden a un Toyota Yaris.

La víctima tenía antecedentes por falsificación de señas y marcas y era vecino de la zona. Además, él era padre de un niño.

“El hombre fallecido es conocido por la policía, incluso se le relaciona con estructuras criminales, lo habíamos detenido por drogas y con motos robadas”, dijo Rándall Picado, jefe policial.