Silvia Coto.29 junio
Diego lucha todos los días por volver a caminar, ya da pasitos. Foto:Cortesía
Diego lucha todos los días por volver a caminar, ya da pasitos. Foto:Cortesía

Los tres balazos que recibió Diego Flores durante un asalto no han podido vencer a este hombre de 35 años.

Él asegura que le está poniendo muchas ganas a la vida y está seguro de que en poco tiempo caminará de nuevo y seguirá haciendo mucho ejercicio.

La vida de Diego cambió 17 de enero, cuando salió de un bar en las cercanías del parque de La Paz en horas de la madrugada. Él se iba a subir al carro cuando tres hombres lo agarraron para robarle una cadena de oro y sin mediar penales no le dijeron nada y le dispararon tres veces. Cuando Diego cayó al suelo, en la entrada del negocio, le quitaron el resto de sus pertenencias de valor, una esclava y la billetera.

Las terapias son dolorosas pero el hombre le pone bonito. Foto: Cortesía
Las terapias son dolorosas pero el hombre le pone bonito. Foto: Cortesía

“Cuando yo caí quedé como inconsciente, pero reaccionó y le dije a un amigo que me llevaran al hospital, mi amigos me subieron a mi carro y me llevaron a la clínica Marcial Fallas que era la que estaba más cerca. Ahí me estabilizaron y me trasladaron al hospital San Juan de Dios”, recordó Diego.

Flores entró al hospi con una hemorragia interna y lo tuvieron que operar.

“Una bala me perforó el riñón derecho y me lo tuvieron que quitar, esa bala también me tocó el nervio de la médula espinal, así que no podía caminar, tuve que empezar a ir a rehabilitación y a terapias para aprender otra vez a ponerme en pie y caminar. Apenas estoy dando pasitos y aprendiendo a hacer equilibrio, sufro de unos dolores terribles en las piernas que me hacen hasta gritar. Otra bala me dio en el radio del brazo derecho y me tuvieron que poner una platina”, dijo Diego.

El sobreviviente aun tiene una bala alojada entre dos vertebras. Foto: Cortesía.
El sobreviviente aun tiene una bala alojada entre dos vertebras. Foto: Cortesía.

Este hombre que trabaja en el área administrativa del MEP, asegura que ha sido muy duro lo que le ha tocado vivir, pero lucha todos los días y le pone bonito para superar las lesiones.

“No estoy dispuesto a darme por vencido para salir adelante, le estoy poniendo ganas, energía y poder mental. Me he agarrado de Dios porque es un proceso larguísimo, tanto así que todavía tengo una de las balas en medio de dos vertebras y me la dejaron ahí porque era un riesgo sacarla", relató el vecino de Desampa.

"Yo soy un luchador, no he parado y se que esto me va hacer caminar”, dijo Diego Flores, sobreviviente.

Diego ha recibido terapias en el Cenare, pero aunque está incapacitado y paga pensión hace hasta lo imposible para pagarlas por fuera.

“Yo sé que le tengo que poner mucho, no puedo aflojar porque si yo paro los músculos se me pueden atrofiar, todos los días doy el máximo, yo soy un luchador, no he parado y sé que esto me va hacer caminar”, contó.

Para este valiente ha sido una ventaja ser un apasionado del gimnasio porque esto le ha permitido asimilar mejor las rehabilitaciones.

“Vieras que falta me hace ir al gimnasio, ahora tengo que cuidarme mucho, tomar mucha agua y alimentarme bien para cuidar el riñón derecho”, dijo.

Flores asegura que sus papás y su hermano han sido unos ángeles pues lo han acompañado y apoyado en todo momento sobre todo su mamita, que pasa con él y le da mucho apoyo.

Diego espera que las autoridades logren detener a los hombres que le dispararon, ya que por quitarle unas cuantas cosas le causaron un gran daño y mucho dolor.