Dylan Andrés Aguilar Hernandez, de 24 años, murió al recibir un balazo en el pecho en circunstancias muy extrañas.
El suceso se dio este sábado 23 de mayo a las 6 de la mañana, en el barrio El Campo, en Ciudad Quesada, en San Carlos de Alajuela.
La Policía Judicial informó que los oficiales de la Fuerza Pública recibieron una llamada en la que una persona alertaba de tres sujetos que estaban en una plaza con una actitud sospechosa, por lo que fueron a hacer una revisión.
Cuando iban llegando escucharon un disparo y vieron a un hombre salir corriendo, mientras que otro estaba parado cerca de una persona que estaba tirada en el suelo.
Ante la confusión, los oficiales detuvieron a los dos sospechosos, a quienes identificaron con los apellidos Peraza Mora, de 22 años y Molina Espinoza, de 26.
Además, llamaron a la Cruz Roja para que los paramédicos atendieran al sujeto baleado, pero cuando llegaron ya no había nada que hacer.
Los detenidos y el fallecido andaban doble ropa, lo que le hace presumir a las autoridades que los tres estuvieran planeando un robo, ya que muchos ladrones acostumbra a cambiarse de ropa cuando cometen un atraco para despistar a los oficiales.
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Los agentes del OIJ revisaron la escena y encontraron dos pistolas, una estaba a unos dos metros del cadáver y la otra en una cuneta cercana.
Para la policía es un misterio si la muerte del joven se debió a un disparo accidental o a una pelea entre los hombres.
Según se supo, los sospechosos son vecinos de Limón, mientras que la víctima vivía en La Teresa de La Rita, Pococí. Dylan era soltero y tenía una hija de dos años.