Como una mamá muy amorosa y una enfermera apasionada por su trabajo es como recuerdan muchos a Yessica Rivera Salazar, de 28 años y quien perdió la vida al caer desde un mirador en el cerro Tinajitas, en San Ramón de Alajuela.
“Más que una enfermera de salud física era una enfermera del alma, con sus palabras, abrazos, sonrisas y mirada de ternura sabía levantarle el ánimo a cualquier persona”, dijo su amiga Lizbeth Corrales.
El accidente ocurrió este miércoles 15 de julio a las 8 de la noche y también resultaron heridos de gravedad dos compañeros de trabajo de Yessica: un hombre apellidado Segura y una mujer de apellido Salas. Todos cayeron por un precipicio de más de 30 metros.
Krissia Herrera, compañera de Yessica en el hospital Carlos Luis Valverde Vega, en San Ramón, contó que sus compañeros terminaron de trabajar a las 2 de la tarde por lo que, junto al esposo de Yessica, decidieron visitar el cerro Tinajitas, conocido por la espectacular vista del golfo de Nicoya.
“Ella y los demás sólo querían ir a despejar un poquito la mente, ya que pasamos muy encerrados en el hospital, entonces cuando salieron se alistaron y fueron como a respirar”, dijo.
Resbalón fatal
Se supo que los cuatro viajaron en un solo carro hasta el mirador. En un momento, supuestamente para tener una mejor vista, se acercaron a la orilla y fue ahí cuando ocurrió la tragedia.
“Aparentemente Yessi se resbaló y se agarró de la otra compañera y por ende el compañero las quiso ayudar, pero se fueron los tres. El esposo de Yessica también se cayó por ayudarles, pero él logró agarrarse de una rama y pedir ayuda al 9-1-1″, explicó Herrera.
Carlos Herrera, jefe nacional de atención prehospitalaria, de la Cruz Roja, explicó que apenas recibieron la alerta enviaron a 12 cruzrojistas, una unidad de rescate y cuatro ambulancias, pues sabían que las labores de rescate iban a ser muy complicadas.
“Como fue un trabajo nocturno y en una zona de difícil acceso por su topografía, hubo que poner luces para bajar al personal con equipo de cuerdas hasta el punto donde se encontraban ellos”, añadió.
Hererra dijo los paramédicos no pudieron hacer nada por la enfermera porque ya había fallecido.
“Se trabajó con las otras dos personas, un hombre de 28 años con un trauma muy importante en su cabeza, y una mujer, de 33 años, quien aparte de una lesión en la cabeza tenía heridas en el pecho y el estómago. Ambos fueron llevados al hospital de San Ramón”, detalló Herrera.
La Policía Judicial informó este jueves que los dos compañeros de Rivera permanecían delicados en el hospital de San Ramón.
Apasionada
Yessica tenía aproximadamente 7 años de trabajar como enfermera en el hospital de San Ramón, donde a diario demostraba la pasión que sentía por ayudar a los demás, especialmente ahora con la difícil situación que se vive en el país por el covid-19.
“Actualmente estaba laborando en la unidad de covid como asistente de pacientes. Amaba su trabajo, se mantenía en el cubículo limpio donde comíamos esperando a recibir las instrucciones de ir por las muestras. Recuerdo que cuando salíamos a comer ella era como la fumigadora oficial de alcohol y nos bañaba por completo”, dijo la enfermera Krissia.
La otra gran pasión de Yessica era su bebito de un año, a quien le dedicaba todo su tiempo libre.
“Era una excelente madre, siempre estaba pendiente de su bebé y siempre hacía lo posible por ir lo más limpia que pudiera a su casa después de salir”, añadió Krissia.
La trágica muerte de Rivera ha llenado de tristeza la Dirección de Enfermería del hospital de San Ramón.
“Ella era muy alegre, muy sonriente, le gustaba molestarnos en buen plan, con bromas y cosas así. Todos esos detalles, cómo nos cuidaba, son los que uno recuerda con mucho cariño, pero al mismo tiempo con dolor por saber que ya no la tendremos con nosotros”, dijo su amiga.




