Una taza de café que se tomaron juntos quedó grabado como el último momento que compartió Yaritza Quirós con su hermano Kevin Quirós Orozco, de 26 años, ese simple hecho se convirtió en una despedida que nunca imaginó.
“El lunes lo vi porque pase a tomar café donde mi mamá, compartimos un rato”, recordó la hermana.
Dos días después, la tragedia tocaría la puerta de su familia. La noche del miércoles 25 de marzo, un incendio acabó con la vida de su hermano Kevin, en la casa donde vivía junto a su mamá, doña Gloria Orozco, de 48 años.
En el siniestro también murió Honter, el perro que acompañó al muchacho durante tres años.
“Mi hermano y el perro andaban para todo lado juntos, el perrito era demasiado bueno, muy cariñoso, lo tenía desde que era cachorrito”, contó Yaritza.
Kevin era el menor de los hermanos, soltero, trabajador y tenía un sueño muy claro: tener su propio negocio.
“Él quería ponerse un negocio propio, ese era su sueño más grande, ser su propio jefe”, aseguró su hermana.
Para lograrlo, Kevin no se quedaba quieto. Trabajaba en construcción, se desempeñaba como barbero y además se dedicaba al comercio informal.
“La pulseaba bastante, alistaba productos para vender en comercios, trabajaba con un señor vendiendo en la calle”, explicó.
La barbería se había convertido en su pasión. Atendía clientes en su casa y también a domicilio, luego de haber decidido dejar el colegio para aprender ese oficio.
“No le gustó el colegio y decidió estudiar barbería, era más de trabajar, era del trabajo a la casa, por eso quería abrir una barbería y también vender zapatos en un local”, añadió Yaritza.
La vivienda donde ocurrió la tragedia no solo era su hogar, también era el fruto de años de esfuerzo familiar. Tenían 18 años de vivir ahí. En ese mismo lugar, su mamá tenía una pequeña sodita que atendía todos los días por encargo.
“Todo se perdió, la casa era propia y ahí también estaba la sodita de mi mamá, ella también es estilista”, lamentó.
Doña Gloria se encuentra viviendo en la casa que era de su padre, mientras la familia busca una alternativa para que pueda empezar de nuevo.
“Gracias a Dios hemos recibido ayuda, pero estamos buscando dónde pueda quedarse mi mamá”, explicó Yaritza.
Sobre lo ocurrido, la familia maneja una dolorosa hipótesis de que Kevin tenía la costumbre de cocinar y luego acostarse por el cansancio.
“Pensamos que se puso a cocinar y se acostó, ya había pasado antes que se le olvidaba lo que dejaba en la cocina, ya dos veces le había pasado”, contó.
Una vecina relató que antes del incendio percibió un olor particular.
“Dice que olía a tortilla casera y ella dijo: ‘qué rico huele’, pero luego a tortilla quemada, tal vez estaba haciendo una prensada (tortilla con queso) y ese fue el olor que a ella le llegó”, indicó Yaritza.
Se presume que el fuego se habría originado en la cocina y que Kevin, quien se encontraba solo en la vivienda, habría quedado inconsciente debido al humo.
“Un paramédico nos dijo que lo más probable es que él quedara inconsciente por el humo”, añadió.
Cuando la familia fue alertada, corrieron desesperados hasta la casa, pero no lograron ingresar.
“Estábamos cerca porque mi prima vino a que conocieramos a su bebé recién nacida, cuando llegó un vecino a avisar que se quemó la casa. Intentaron botar la puerta, pero el humo los devolvía, no pudieron entrar, fue algo desesperante”, recordó.
La situación se complicó aún más por las condiciones del lugar.
“Los bomberos batallaron porque los hidrantes estaban vacíos y la entrada a la propiedad es muy estrecha”, explicó.
El impacto fue tal que incluso viviendas cercanas resultaron afectadas, con ventanas que explotaron por el calor.
El viernes, familiares y amigos le dieron el último adiós en Cot de Cartago, en medio de un profundo dolor, y para doña Gloria también el sentimiento de qué hará ahora con el vació que su hijo le dejó en el alma.
Hoy, la familia no solo enfrenta la pérdida de Kevin, sino también la necesidad de reconstruir su vida desde cero. Han acudido al IMAS en busca de ayuda, pero aún no reciben respuesta.
“Ha sido muy difícil, mi mamá perdió todo”, expresó Yaritza.
Doña Gloria necesita ropa, zapatos, alimentos, materiales y apoyo económico, pero sobre todo fortaleza para enfrentar la muerte de su hijo, quien era su compañía diaria.
“Mi mamá necesita oraciones para poder vivir con este dolor y las agradecemos con el alma”, dijo su hija.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo mediante SINPE al número 7172-8459, a nombre de Delixon Quirós, hijo de doña Gloria.
Los agentes judiciales mantiene el caso en investigación para determinar las causas.



