Raúl Cascante.19 febrero
El uso del bus fue suspendido por el Ministerio de Seguridad Pública. Foto Raúl Cascante.
El uso del bus fue suspendido por el Ministerio de Seguridad Pública. Foto Raúl Cascante.

La última vez que Luis Guillermo Pacheco López habló con su mamá le dijo lo mucho que la amaba, como si supiese que aquella conversación era una despedida.

El joven, de 22 años, falleció de forma extraña el viernes 7 de febrero cerca de la playa de Puerto Viejo, en Limón, al, aparentemente, recibir una descarga eléctrica al tocar un bus policial.

Esa convesación es el último recuerdo que tiene doña Mariana López de su amado hijo.

“Esa tarde, minutos antes de la tragedia, él se quedo viéndome a los ojos y me dijo: ‘mamá, te amo’. Yo le respondí que gracias y que algún día él iba a entender que todas las cosas que yo hacía eran por su propio bien”, contó la señora.

Después de esas palabras, el joven, quien estuvo bañándose en el mar, abrazó con todas sus fuerzas a la mamá y luego le dijo que iba a saludar a unos amigos policías que se encontraban dentro del autobús, el cual estaba conectado a un medidor eléctrico.

“Él salió del mar y a los pocos minutos lamentablemente ocurrió la tragedia”, recordó la madre.

Sueños sin cumplir

Doña Mariana aún no se recupera de este terrible golpe, a diario ella se levanta con la esperanza de que todo sea una pesadilla, pero cuando ve el cuarto de Luis Guillermo completamente vacío es que se da cuenta que no hay forma de escapar de la realidad.

La señora dijo que una de las cosas que más le duele es que su hijo no va a poder cumplir todos los sueños y metas que tenía, como, por ejemplo, ser un oficial de policía.

Doña Mariana y sus dos hijos aún no se recuperan de la muerte de Luis Guillermo. Foto Raúl Cascante.
Doña Mariana y sus dos hijos aún no se recuperan de la muerte de Luis Guillermo. Foto Raúl Cascante.

“Él siempre soñó con convertirse en policía; sin embargo, yo siempre me opuse a esa pasión, más que todo por los grandes riesgos y peligros que enfrentan a diario los oficiales de la Fuerza Pública”

“Recuerdo que a él desde pequeñito le gustaba jugar con armas de juguete, pero nosotros no lo dejábamos, pero era algo que él ya traía en la sangre, siempre tuvo ese gusanillo”, recordó.

López dijo que esa admiración que su hijo sentía por los uniformados hizo que el joven se acercara a varios oficiales de la comunidad, quienes terminaron convirtiéndose en sus amigos, esa situación también motivaba a Luis Guillermo a unirse a la Fuerza Pública.

“Yo creo que él presentía que algo iba a pasarle, porque quince días antes él le pidió perdón al papá por una diferencia que habían tenido tiempo atrás”, dijo doña Mariana López.

Según contó su mamá, Luis Guillermo se ganaba la vida trabajando como mecánico en un taller de motocicletas; sin embargo, el muchacho deseaba un mejor futuro, por eso es que ya tenía planes para buscar un nuevo trabajo que lo ayudara a cumplir su sueño.

“Recuerdo que ese mismo viernes me dijo que estaba entrenando y que la semana que venía iba a sacar la hoja de delincuencia para meter los papeles en una empresa para trabajar como oficial de seguridad privada”, recordó.

Piden explicaciones

López dijo que hasta el momento las autoridades no le han dado mayores detalles sobre el caso, por lo que ya están pensando en interponer una denuncia para que una tragedia de este tipo no se repita.

Pacheco trabajaba como mecánico de motos. Foto Raúl Cascante.
Pacheco trabajaba como mecánico de motos. Foto Raúl Cascante.

“Yo quiero que se haga justicia por mi hijo, la tragedia le tocó a él, pero bien pudo haberle sucedido a uno de los mismos policías o a otra persona que se acercara a ese autobús”, aseguró.

Luego de la muerte del joven, el Ministerio de Seguridad Pública ordenó suspender el uso del bus, que funcionaba como una especie de base policial, por lo que ninguna persona puede acercarse al chunchón hasta que se realicen las inspecciones técnicas.

La Teja le consultó a la oficina de prensa del OIJ por el resultado de la autopsia de López, pero respondieron que todavía están a la espera de un estudio pendiente, por lo que no pueden brindar mayor información.

Posible falta de cuidado

Ewal Acuña, abogado penalista, explicó que a nivel legal este es un caso un poco complicado, pues primero se debe determinar si el lamentable hecho ocurrió por un desperfecto evidente en la instalación eléctrica del autobús.

“De ser así se podría valorar la posibildad de una ivestigación por el delito de homicido culposo, para eso habría que indagar quién es el responsable del mantenimiento del equipo”, detalló el abogado.

Acuña indicó que lo más aconsejable para la familia, si es que se determina que existió una falta de cuidado, sería presentar un proceso contencioso administrativo para reclamar una indemnización económica por los daños y perjuicios sufridos.