Silvia Coto.24 febrero
En tres meses se sabrá si el exsacerdote es extraditado. Foto: Adriana Araya
En tres meses se sabrá si el exsacerdote es extraditado. Foto: Adriana Araya

El juez mexicano Juan Mateo Brieba De Castro le negó al exsacerdote Mauricio Víquez Lizano, quien está preso en ese país, un recurso que presentó para evitar ser extraditado a Costa Rica.

La noticia fue dada a conocer este miércoles 24 de febrero por el medio mexicano Milenio.

Sin embargo, esa resolución no es definitiva, pues Víquez puede impugnar la decisión del juez ante Tribunal Colegiado en Materia Penal, situación que se espera que se dé, y ellos tendrían tres meses para resolver, a menos de que por alguna situación con el covid-19 los plazos cambien.

Según Milenio, todos los argumentos presentados por Víquez son infundados e inoperantes.

“Alegó que su detención en nuestro país, ocurrida en 2019, no cumplía con los requisitos que marca el Tratado de Extradición entre ambas naciones, y que los delitos que se le imputan ya prescribieron”, detalló el medio azteca.

En Costa Rica el Ministerio Público acusó al exsacerdote de 53 cargos de abuso sexual, dos de corrupción agravada, dos de violación agravada y dos por violación agravada en grado de tentativa y seis cargos por difusión de pornografía.

El Ministerio Público tiene todo listo para que Víquez enfrente los cargos en su contra.
El Ministerio Público tiene todo listo para que Víquez enfrente los cargos en su contra.

Las presuntas víctimas están deseando que el religioso llegue al país para que enfrente a la justicia por los hechos que habría cometido entre 1993 y 1996, cuando era párroco de la iglesia de Nuestra Señora del Pilar, en Tres Ríos de La Unión, y de la parroquia San Juan Bautista, en Patarrá de Desamparados.

Uno de los argumentos de Víquez para no tener que poner un pie en Costa Rica es que asegura que se vulneraron sus derechos humanos como un debido proceso, presunción de inocencia e igualdad, porque no contó con asistencia consular efectiva de forma inmediata a su detención y durante todo el procedimiento.

Víquez salió de Costa Rica el 7 de enero del 2019, luego de enterarse de la denuncia penal que un joven, de apellido Alvarado, presentó en su contra por supuestos abusos cuando era menor de edad.

El OIJ logró ubicar a Víquez en México luego de rastrear el celular que usó para crear varios perfiles falsos en redes sociales, los cuales usaba para seguir en contacto con sus allegados en Costa Rica. El OIJ dio la alerta a las autoridades aztecas que se dieron a la tarea de rastrearlo.

El excura fue detenido por la Fiscalía General de República (FGR) en Nuevo León, en agosto de 2019, y está preso en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur, que está en colonia San Mateo Xalpa, en la delegación Xochimilco, en el centro de México y alberga aproximadamente a 4.311 privados de libertad.

La iglesia lo expulsó desde el 2018.

La Teja intentó conversar con el abogado de Víquez, pero no hubo respuesta a nuestras llamadas.