Adrían Galeano Calvo.23 septiembre, 2020
La casa del oficial quedó completamente destruida. Foto cortesía Luis Alfaro.
La casa del oficial quedó completamente destruida. Foto cortesía Luis Alfaro.

Atender la llamada de su hermana para que fuera a ayudar a su mamá fue lo que evitó que el policía Luis Alfaro Rivera, de 33 años, y sus dos hijos, Matías y Dylan, de 8 y 3 años, murieran aplastados por el deslizamiento provocado por las lluvias que destruyó su casa.

"Estaba haciendo café mientras mis hijos veían televisión y en eso llegó mi hermana y me dijo que fuera donde mi mamá porque se le estaba metiendo el agua a la casa.

“Agarré a los chiquillos y los pasé a la casa de mis papás y cuando empuñé la pala escuché un estruendo, volví a ver hacia mi casa y ya no estaba, lo que había era una montaña de tierra”, contó Alfaro.

El trágico incidente ocurrió a las 3 de la tarde de este domingo 20 de setiembre, en Barbacoas de Puriscal, San José.

Alfaro dijo que necesita ropita y zapatos para sus dos hijosl. Foto cortesía Luis Alfaro.
Alfaro dijo que necesita ropita y zapatos para sus dos hijosl. Foto cortesía Luis Alfaro.

Alfaro, quien es oficial del Grupo de Apoyo Operacional (GAO), recordó que ese día estaba libre, por eso se encontraba en su casa cuidando a los chiquitos, mientras que su esposa, Kristel Navarro, de 28 años, andaba trabajando.

Verdadero milagro

El uniformado cree firmemente que lo que pasó ese día es un verdadero milagro, incluso señaló que fue obra de Dios que su esposa tuviera que salir a trabajar ese domingo.

El incidente ocurrió pocos minutos después de que Luis y sus hijos salieron de la casa. Foto cortesía Luis Alfaro.
El incidente ocurrió pocos minutos después de que Luis y sus hijos salieron de la casa. Foto cortesía Luis Alfaro.

“De verdad que nos salvamos porque la rutina nuestra es que si yo tengo que ir a hacerle algo a mi mamá, ella (Kristel) se queda con los chiquitos, entonces imagínese lo que hubiera pasado, de verdad que todo lo hace Dios", detalló.

Si usted desea ayudar a Luis y a su familia puede contactarlos al teléfono 6336-4033. Las ayudas económicas puede hacerlas llegar por medio de Sinpe Móvil a los teléfonos 7184-9613 (Kristel Navarro, esposa de Luis) y 8989-2080 (Olga Rivera, mamá de Luis).

Alfaro contó que sus papás, don Manuel Alfaro, de 63 años, y doña Olga Rivera, de 56 años, también resultaron afectados por otro deslizamiento que destruyó la parte trasera de su vivienda.

“El terraplén aplastó la cocina de la casa de mis papás, les despedazó la lavadora, la refri y un cuarto donde tenían ropa quedó repleto de barro hasta el techo. Mis papás tienen 12 años de vivir aquí y nunca habíamos vivido una situación así”.

La tierra que cedió por la lluvia golpeó la casa de Luis por la parte trasera. Foto cortesía Luis Alfaro.
La tierra que cedió por la lluvia golpeó la casa de Luis por la parte trasera. Foto cortesía Luis Alfaro.

El oficial señaló que uno de los momentos más impactantes lo vivió cuando fue a revisar los escombros de la casa y encontró el sillón en el que sus hijos estuvieron sentados.

"El sillón estaba vuelto y enterrado, cuando lo destapé me puse a llorar porque estaba muy impactado de ver dónde podrían haber estado mis hijos”, añadió.

Manos vacías

Luis dijo sentirse agradecido con Dios por el hecho de que todo sus seres queridos salieron ilesos; sin embargo, no ocultó la tristeza que siente de haber quedado con las manos vacías por culpa del terraplén.

“Quedamos solo con lo que teníamos puesto, nada se salvó. Fue algo muy rápido, uno pensaría que el barro se movería despacio, pero fue todo lo contrario. El impacto fue tan fuerte que la taza del baño, que estaba en la parte de atrás de la casa, quedó en la cochera”, detalló.

Don Manuel y doña Olga, los papás de Luis, también resultaron afectados por el deslizamiento. Foto cortesía Luis Alfaro.
Don Manuel y doña Olga, los papás de Luis, también resultaron afectados por el deslizamiento. Foto cortesía Luis Alfaro.

De momento, Luis y su familia se están quedando en la casa de su suegra, mientras que sus papás fueron recibidos por su hermana, pero ahora la preocupación que tienen es si podrán regresar a donde en algún momento estuvo su hogar.

"Lo que hay atrás es un talud enorme y hay una familia arriba a la que la Comisión de Emergencias no le ha dicho que salga, estamos esperando un geólogo para que venga a evaluar el terreno y nos diga qué podría pasar.

“Aquí esta muy peligroso por el terreno, la casa de mis papás no se puede habitar hasta que no se le quite la tierra y según un señor que sabe, se trata de unas quince o dieciocho vagonetas de tierra”, contó el oficial.

“Son tiempos muy difíciles, pero la bondad de la gente hace que uno salga adelante, porque uno realmente se siente devastado”, dijo Luis Alfaro.
Necesitan ayuda
Los papás del policía perdieron varios electrodomésticos como esta cocina. Foto cortesía Luis Alfaro.
Los papás del policía perdieron varios electrodomésticos como esta cocina. Foto cortesía Luis Alfaro.

Luis contó que desde el día del incidente muchas personas se han acercado a ellos para tenderles la mano, pero aún necesitan mucha ayuda para salir adelante.

“Gracias a Dios hemos visto la bondad de muchas formas, ya mis chiquitos tienen unos zapatitos y ahí hemos ido, la verdad es que Dios aprieta, pero no ahorca. También han llegado personas muy amables que nos han donado comida".

Alfaro dijo que todas las ayudas son bienvenidas, pero explicó que ahora lo que más necesitan es platita, pues tiene que hacerle frente a varios gastos mientras encuentran una solución.

“Estamos gestionando una ayuda con el Imas para pagar lo que es el alquiler e irnos a una casita, para no dormir en el suelo, entonces necesitamos mucha ayuda monetaria, y más que todo calzado para nosotros y los chiquillos, ropa y artículos de cuidado personal”, explicó.