El 5 de mayo se convirtió en una fecha marcada por el dolor y la tragedia para una familia de Puntarenas, que ha tenido que despedir a dos hijos asesinados exactamente el mismo día, aunque con ocho años de diferencia.
La víctima más reciente fue Airon Montiel Salmerón, de 33 años, quien murió durante la balacera ocurrida en un bar en El Cocal de Puntarenas.
De acuerdo con las autoridades, Airon recibió dos disparos en la cabeza y uno en el pecho.
Pero el dolor para esta familia revive una herida que nunca cerró, pues el 5 de mayo del 2018 también asesinaron a su hermano, Keylor Montiel Salmerón, de 22 años.
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A Keylor le quitaron la vida de un balazo en el estómago cuando caminaba por una calle en el barrio San Luis de Fray Casiano.
Según trascendió en aquel momento, el joven no tenía antecedentes judiciales.
Ahora, en el caso de Airon, una versión preliminar señala que, aparentemente, tampoco era el objetivo de los gatilleros que protagonizaron el ataque armado en el bar; sin embargo, eso continúa bajo investigación.
La balacera también cobró la vida de Josseline Elizondo Fonseca, de 28 años, una joven embarazada de cuatro meses que trabajaba como salonera en el establecimiento.
Josseline era mamá de dos niños de 8 y 10 años y, preliminarmente, es considerada como una víctima inocente.
Personas allegadas al sitio señalaron que ese bar era conocido como un lugar tranquilo y que nunca antes había ocurrido una situación similar.
Las autoridades judiciales mantienen las investigaciones para esclarecer el móvil del ataque y determinar contra quién iba dirigido.

