En una caravana de amor llevaron hasta Ujarrás los restos de Allison y este domingo la sepultarán

Por: Alejandra Portuguez Morales 25 octubre

Allison Bonilla siempre deseó tener una figura paterna en su vida.

Yendry Vásquez fue madre y padre durante los 18 años de esta hermosa joven que también soñaba convertirse en profesional.

Este sábado 24 de octubre, pasadas las 9 de la mañana, los restos de Allison salieron de la funeraria Valle de Paz, en La Sabana, para empezar el camino hacia Ujarrás.

Allison tenía 18 años cuando fue atacada camino a casa en Cachí de Cartago. Foto: Archivo

En medio del dolor su madre siguió siendo fuerte y detalló que el miércoles 21 estuvo junto al ataúd de su hija y la despidió, algo que le dio fuerzas para este sábado retirar sus restos.

“La alcé en mis brazos, la calenté, necesitaba sentirla para que ella se vaya en paz”, dijo.

La familia de Allison siempre pidió que regresara, ella volvió pero no de la forma como se quería, aun así le dieron todo el amor. Foto: Cortesía

“Esto es un dolor muy grande, nadie imaginó que ‘Ali’ iba a estar en estas condiciones, pero Dios es justo y ella está en un mejor lugar donde no le harán daño. Siempre quiso tener un papá y por fin está en los brazos del papá que siempre quiso tener, el mejor papá (Dios)”, dijo.

Doña Yendry estaba junto a su, mamá Marjorie Cordero, quien se puso muy mal al estar cerca del féretro de su nieta. Fueron Yendry y Xiomara (tía de Allison) quienes le dieron fortaleza en la funeraria.

“Mi mamá era prácticamente la otra mamá de Allison, ellas pasaban todo el día juntas. Son altos y bajos (las reacciones), un día es ella quien está mal, otro día estoy yo, pero nos apoyamos entre las dos”.

En una caravana desde la funeraria Valle de Paz hasta Ujarrás llevaron los restos de la joven de 18 años. Foto: David Serrano
Caravana de amor

Los restos de Allison fueron llevados en una caravana hasta Ujarrás. Eran unos veinte carros que llevaban fotos de ella, girasoles y globos blancos.

Los familiares andaban camisas blancas con la foto de la joven, los conductores siguieron demostrándole la solidaridad a esta familia al darle campo y en La Unión de Cartago algunos vecinos salieron a la pista con mantas blancas y con gritos pidieron justicia.

Allison era católica y siempre participó en actividades de Semana Santa, por eso la llevaron a la basílica de Los Ángeles, donde el ataúd con sus restos fue bendecido por un sacerdote, quien también rezó junto a familiares.

En un ataúd blanco y bendecido iban los restos de Allison, los llevaron a la Basílica de Los Ángeles. Foto: Eduardo Vega
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En el trayecto las personas continuaban saliendo de sus casas y algunos niños gritaban el nombre de Allison.

“Se ganó miles de corazones no solo dentro de Costa Rica, sino también fuera, creo que se robó un pedacito de cada una de esas personas”, dijo la mamá.

En la Unión de Cartago los vecinos salieron y de largo le daban más cariño a la familia Vásquez. Foto: David Serrano
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El ataúd fue llevado hasta la iglesia de Ujarrás, donde hubo coros.

Doña Xiomara Vásquez, tía de Allison, describió este fin de semana como uno de los más difíciles que han enfrentado.

“Es de alegría ver que Allison tocó tantos corazones, pero también sentimos tristeza al saber que es la despedida”.

En el camino de la caravana no dejaron de recibir amor y solidaridad a la distancia. Foto: David Serrano

Juan Carlos Pereira y Bryan Solís fueron quienes llevaron los restos de Allison en el carro funerario.

Ellos tienen amplia experiencia y afirman que todos los funerales son dolorosos, pero este los marcó, sobre todo a Juan Carlos, quien es padre de tres muchachos y pensaba en todo el dolor que Allison tuvo que soportar en sus momentos finales.

Regresó a casa

Doña Yendry dijo que al ver la carroza en la que iba su hija recordó todo lo que pasó durante el embarazo.

“Nueve meses con miedo, tanto que sufrí y luché por ella y ya hoy no la tengo. Era mi única hija, ella me decía ‘soy tu única bebé’ y así fue, ahora es mi ángel, la que me va a dar fuerzas para seguir”.

Yendry Vásquez asegura que su hija se dejó un pedazo del cariño de todo un país. Foto: David Serrano

A las 6 de la tarde de este sábado, Allison fue llevada a su casa. El regreso fue una súplica de doña Yendry desde el momento en el que trascendió la desaparición, el 4 de marzo.

Este regreso no ocurre como la familia y el país habrían querido, pero al fin se le dará sepultura en la tierra que la vio nacer.

“Hay paz, en lo que cabe, porque ya sabemos dónde está mi hija, sé adonde le puedo ir a dejar flores. Me duele por esas madres que no han encontrado a sus hijos y en este momento están pasando casi la misma situación que pasamos hace casi ocho meses, creo que si no nos agarramos de Dios no podemos seguir con este dolor”, dijo doña Yendry.

La casa de Allison fue inundada de muchas muestras de cariño. Foto: David Serrano

Este domingo habrá otra caravana desde Ujarrás hacia a Paraíso, donde habrá una misa a las 11:30 de la mañana. En la iglesia solo podrán estar 120 personas.

La familia agradeció a todas las manos solidarias que han estado junto a ellos, dicen que desearían ver el templo lleno, pero saben que desde las afueras igual les trasmitirán ese amor.

Durante la misa se realizarán varias actividades de homenaje a Allison.

Luego será sepultada en el cementerio de Birrisito.

Las muestras de cariño para la familia continúan, entre estas hay una pendiente de parte de la boxeadora nacional Yokasta Valle, quien peleará en Alemania para defender su título mundial y en sus guantes llevará el nombre de Allison.

Tres cruces en el botadero clandestino de San Jerónimo de Cachí son parte del recuerdo de la vida de Allison Bonilla Vásquez. Fotos: Cortesía David Serrano para LT
Quieren justicia pronta

Allison fue vista por última vez el 4 de marzo, cuando regresaba a casa luego de estar donde la suegra.

Durante seis meses de soportar el dolor de su ausencia, la familia siguió buscando. Sus peores temores se convirtieron en realidad el 27 de setiembre, cuando un tío encontró una blusa y un tenis que le pertenecían a Allison en el basurero clandestino de San Jerónimo de Cachí.

Al día siguiente el OIJ y miembros de Rescate Urbano encontraron más restos.

Un hombre de apellidos Sánchez Ureña, conocido como “Sukia”, permanece detenido como sospechoso principal de haberla asesinado. Era un vecino de la familia y había sido compañero de la escuela de un tío de Allison.