Adrían Galeano Calvo.20 mayo
La joven es madre de tres menores de edad. Foto tomada de Facebook
La joven es madre de tres menores de edad. Foto tomada de Facebook

Días antes de ser apuñalada por un hombre que al parecer fue pareja suya, Heysen Quesada, de 28 años, recibió un mensaje de unos conocidos quienes le informaban de los planes malvados del sujeto.

Así lo contó Cecilia Jiménez, mamá de Heysen y quien dijo que unos jóvenes llegaron hasta su casa, en Bambel 2, en Río Claro de Golfito, para advertirle a la joven de lo que andaba diciendo “Gemelo”, como le dicen.

“Llegaron unos muchachos y la llamaron, entonces yo salí a poner cuidado. Escuché que le dijeron que se cuidara porque la andaban buscando para matarla y ella les dijo ‘¿y por qué si yo no tengo nada con ese muchacho?, él no tiene por qué hacerme nada y yo no quiero nada con él’”, recordó la señora.

Pero de nada valieron las palabras de la muchacha.

La noche del sábado 16 de mayo Heysen estaba con varios amigos en El Ranchito, en Bambel 2, y Gemelo llegó a buscarla. Aparentemente, empezaron a discutir y el hombre sacó un cuchillo, la atacó varias veces y luego huyó.

“Para mí como madre era como para morirme, ya de por sí estoy mayor, pero solo Dios nos tiene aquí a las dos”, dijo la madre de la muchacha.

El OIJ confirmó que el sospechoso no ha sido detenido, pero se sabe quién es.

Heysen fue llevada al hospital Escalante Pradilla, en Pérez Zeledón, desde donde la enviaron luego al San Juan de Dios. La valiente joven sobrevivió y está en su casa.

Muy delicada
La muchacha fue ayudada por varias personas que estaban en una parada de bus. Foto tomada de Facebook
La muchacha fue ayudada por varias personas que estaban en una parada de bus. Foto tomada de Facebook

Doña Cecilia dijo estar muy agradecida con Dios por la bendición de tener a su hija de regreso, pero le preocupa que sigue delicada.

“Ella se encuentra bastante delicada, la vinieron a dejar anoche (martes), ella habla, se ríe y todo, pero está bien delicadita, ahora me estaba diciendo que si ella se sigue sintiendo así mejor la llevemos de vuelta al hospital”, contó.

Explicó que el hombre le metió 14 puñaladas, es un milagro que esté viva.

Le da por vomitar mucho de la debilidad que tiene, me pidió que le hiciera un caldito, yo le dije que iba a ver cómo hacía por la situación en la que estamos, venimos luchando porque estamos solitas las dos con los niños", dijo.

Doña Cecilia se encarga de cuidar a Heysen y a los tres hijos de esta: una niña de 10 años, un chiquito de 7 años y otro de 8 años.

Presentimiento

La señora cuenta que el sábado ella y Heysen pasaron todo el día juntas, pero en la tarde la joven le dijo que quería verse con unas amistades y fue cuando doña Cecilia presintió que algo malo podría pasar.

“Yo llegué a la casa y me puse a doblar ropa y mientras estaba haciendo eso yo decía: ‘Señor, cuida a mi hija donde quiera que ande, protégela con tu sangre bendita’”, recordó.

La joven estuvo internada en el hospital Escalante Pradilla de Pérez Zeledón. Foto Mario Cordero/Archivo.
La joven estuvo internada en el hospital Escalante Pradilla de Pérez Zeledón. Foto Mario Cordero/Archivo.

En horas de la noche recibió la terrible noticia del ataque.

Si usted desea ayudar a esta familia con algún tipo de donación o alimentos puede contactar a doña Cecilia al teléfono 8644-3551

“Yo estaba por acostarme cuando escuché la bulla, salí y en eso pasó uno de los niños y luego pasaron los otros, pensé que me venían a dejar a los chiquitos para cuidarlos, pero entró mi otra hija y me dijo lo que pasó, casi me vuelvo loca”, detalló.

Difícil situación

Doña Cecilia contó que están pasando por una situación muy difícil porque Heysen era la que se encargaba de llevar la comidita a la casa.

“Ella trabajaba, pero como se vino esta situación de la pandemia se quedó sin trabajo y yo estoy muy mayor y no puedo trabajar”, dijo.

Su preocupación más grande es por su hija y por sus nietos porque se van quedando sin alimentos.

“Necesitamos ayuda, especialmente para los niños. Ellos no entienden la situación y uno simplemente no puede decirles que no hay comidita, si tengo masa aunque sea les hago unas arepas o empanadas, algo les hago, con hambre no se me acuestan”, contó.

Doña Cecilia pide la ayuda de personas de buen corazón que les puedan echar una mano en este momento tan complicado que viven.