Adrían Galeano Calvo.16 octubre
Las autoridades aún no han determinado cómo ocurrió el accidente. Foto suministrada por Keyna Calderón.
Las autoridades aún no han determinado cómo ocurrió el accidente. Foto suministrada por Keyna Calderón.

Gladys Aguilar Bañez, de 40 años, era una mujer y madre ejemplar, que se desvivía para que a sus tres hijas no les faltara nada, por eso cada año hacía hasta lo imposible por hacerles una fiestita de cumpleaños.

Sin embargo, este año el destino decidió que todo fuera diferente, pues esta valiente indígena de Turrialba perdió la vida cuando el carro, tipo pick up, en el que viajaba junto a otras personas de su comunidad se volcó.

El accidente ocurrió a las 10:12 de la mañana del pasado miércoles en el territorio indígena de Roca Quemada, a 16 kilómetros de la iglesia de Grano de Oro, en Turrialba, sobre una calle de tierra que comunica esta localidad con Rancho Quemado.

Las tres hijas de Gladys, de 16, 13 y 11 años, también resultaron heridas, pero solo la menor tuvo que ser llevada al Hospital Nacional de Niños, donde permanece internada y fuera de peligro.

Diez personas más resultaron afectadas en el accidente, pero todas se encuentran en buenas condiciones.

Magdalena Murcia, quien conoció a Gladys, dijo que toda la comunidad indígena de Alto Almirante está muy dolida por su muerte, pues era una persona muy querida por su forma de ser.

“Ella fue una señora demasiado valiente, era madre soltera y siempre se esforzó por sus tres hijas, luchaba para que no les hiciera falta nada”, dijo Murcia.

Compras para fiesta

Murcia contó que el día del accidente, Gladys se puso de acuerdo con otras familias de la comunidad para entre todos contratar el servicio de un pick up que los llevara hasta el centro de Grano de Oro.

"Ella fue de compras para hacerle una fiesta a las niñas; sin embargo, nunca llegó a la casa, pues ocurrió ese lamentable accidente.

“Ella nunca dejó que sus hijas se quedaran sin su fiestita, todos los años se esforzaba para celebrarles”, dijo Murcia.

Según doña Magdalena, las hijas de Gladys cumplían años con pocos días de diferencia, por lo que la señora, ante las dificultades que tenía como mamá soltera, ahorraba y se esforzaba por hacer una fiesta con almuercito para las tres.

“Ahorita la que está encargada de las niñas es una señora que se llama Yolanda, que es hermana de ella”, añadió Murcia.

Necesitan ayuda

Doña Magdalena contó que debido a la difícil situación que viven en el poblado indígena de Alto Almirante, necesitan de mucha ayuda, especialmente económica, pues tienen que hacerle frente al funeral de Gladys y otros gastos.

“Gracias a Dios muchas personas nos han ayudado y se lo agradecemos demasiado, porque sabemos que comparten nuestro dolor.

“Necesitamos mucha ayuda para las niñas porque nosotros no tenemos las condiciones económicas para hacerlo, sobre todo por lo que nos cuesta salir a hacer compras”

Con el dinero que han recibido hasta el momento de las donaciones lograron darle una platita a la hermana de Gladys para que viaje al Hospital Nacional de Niños y acompañe a su sobrinita en este momento tan duro.

Si usted desea ayudar a esta comunidad y a las hijas de Gladys puede hacer su donación por medio de Sinpe Móvil al 8656-8591 o a la cuenta bancaria CR18015202001263354257, ambas a nombre de Magdalena Murcia, cédula 7-0295-0794
Difícil situación

Murcia también habló sobre las críticas que hicieron muchas personas sobre el hecho de que Gladys y los demás viajaran en el cajón del pick up.

"Esa es la única forma en la que nosotros podemos salir a comprar comida, no nos queda otra más que ir así, muchas personas no entienden lo que nosotros tenemos que hacer.

“De Grano de Oro a Roca Quemada son ocho horas caminando, puede ser más si se llevan mucha carga, y de Roca Quemada a Alto Almirante son casi 4 horas, un viaje de ida y venida es casi un día completo”, explicó Magdalena.