Silvia Coto.23 agosto
Para don Minor esta foto que se tomó con las dos mujeres representan mucha alegría. Foto: Minor Correa
Para don Minor esta foto que se tomó con las dos mujeres representan mucha alegría. Foto: Minor Correa

Un emotivo e inesperado encuentro tuvo una mujer con un cruzrojista que le salvó la vida a su hija hace 18 años, ella no pudo evitar acercarse y contarle que gracias a él su hija es hoy toda una mujer.

Doña María de Los Ángeles Segura, vecina de Quircot de Cartago, nos contó que el pasado domingo 9 de agosto su nieta de dos añitos se cayó de un banco y se golpeó uno de los deditos, la bebé lloraba mucho, por lo que sus hijas la llamaron para avisarle lo que ocurría, pues ella había salido a darse una vuelta.

“Yo les dije que llamaran la ambulancia porque no sabíamos si, incluso, tenía quebrado el dedo y ella está pequeña, les dije que ya iba para la casa”, recordó doña Ángeles, quien tiene cinco hijos.

La ambulancia llegó y el paramédico a cargo era Minor Eduardo Correa Pereira, quien atendió a la pequeña y le indicó a la familia que había perdido la uñita, pero que no había que preocuparse porque la bebita iba a estar bien.

Doña María asegura que cuando vio a Minor se emocionó muchísimo y no dudo en irlo a abrazar.

“Fue como ver un ángel, a mi la cara de él nunca se me podrá olvidar. ¡Jamás! Yo siempre me acuerdo de él, mi hija está viva gracias a que él la atendió”, dijo emocionada la mujer.

Esta mamá nos contó que el 24 de enero del 2001, ella vivía en Agua Caliente de Cartago junto a su esposo, tenía nueve meses de embarazo y ya era su quinta bebé, a quien pusieron Allison. Doña María había pasado el día con muchos dolores, pero preocupada por sus otros hijos convenció a su esposo para quedarse un ratito más antes de ir al hospital.

“Según yo ya conocía mi cuerpo por tantos embarazos, pero que va, me agarraron los dolores y no me dio tiempo, estaban mi esposo y mi vecina, yo me acosté en la cama y en eso salió la cabeza de la bebé, nada más.

"Mi esposo me dijo que venía con el cordón enrollado en el cuello que no pujará más, pero Allison estaba morada y mi esposo me insistía que ya no pujara más. No le puedo explicar la desesperación, ellos me decían que estaba muertita, que no había nada que hacer, no tenía pulso, nadie supo cómo reaccionar”, recordó con gran tristeza María.

Ellos habían llamado a la ambulancia, y el paramédico al que mandaron ese día era don Minor.

Allison y su mamá María de Los Ángeles están muy agradecidas con el socorrista. Foto: Minor Correa.
Allison y su mamá María de Los Ángeles están muy agradecidas con el socorrista. Foto: Minor Correa.

“Cuando él la vio corto el cordón, la cabeza estaba casi azul y el cuerpito muy blanco. Él la acostó en la cama cerca de mí y con dos dedos empezó a darle resucitación por 16 minutos, él no se dio por vencido y tampoco dudo en que la iba salvar, en eso la bebé reaccionó y Minor dijo ‘tiene pulso, nos vamos al hospital’”, relató la mujer.

A ella y la bebé las llevaron al Hospital Max Peralta, en Cartago, en una ambulancia de soporte avanzado.

“Allison y yo somos muy apegadas, le agradezco a Minor tenerla aquí conmigo”, María de Los Ángeles Segura, mamá.

“A las dos nos atendieron y a mí a las seis horas me llevaron a ver a Allison, ella estaba grave y conectada a mangueras. Un doctor me dijo ‘usted tiene que querer mucho a Allison, si ella sobrevive va ser una niña especial por la falta de oxígeno que sufrió durante tanto tiempo’".

Ella estuvo internada seis días, y no tuvo problemas, creció como una niña normal, inteligente y muy feliz, Diosito todo lo hace perfecto”, dijo doña María.

Siempre agradecida

Por eso cuando ella vio a Minor no se pudo aguantar las ganas de contarle que ella era la mamá de esa bebé, pues una vez ya lo había visto y aseguró que no logró decirle nada porque él estaba muy ocupado.

“Yo le dije, ‘se acuerda de mí’, él se quedó pensando y le conté todo y me dice, ‘sí claro, que si me acuerdo de la bebé’. Allison estaba en la casa y entonces le mostré a mi hija y claro, ella lo abrazó y le agradeció lo que un día hizo por ella.

“Yo le he contado montones de veces la historia, hasta nos tomamos unas fotos de recuerdo. Él, Minor, se emocionó mucho, y yo nunca tendré como pagarle”, dijo la señora.

Don Minor tiene 23 años de ser cruzrojista y nos contó que él se puso muy contento por el reencuentro.

Don Minor Correa tiene 23 años de ser cruzrojista. Foto: Minor Correa
Don Minor Correa tiene 23 años de ser cruzrojista. Foto: Minor Correa

“Imagínese cómo me sentí al verla después de 18 años de salvarle la vida a su hija. La bebé nació en paro cardiorespiratorio y saber que por los conocimientos y las capacitaciones en la Cruz Roja la puede ayudar, es tan grande el orgullo que uno siente, y más cuando me dijo ‘Minor usted siempre será mi ángel’.

"Conocerla, y darle un abrazo, eso impactó mi corazón, me sentí importante porque hay gente que no agradece nada, fue muy especial”, dijo Correa.

Incluso, Minor nos contó que hasta se hizo amiga de ellas por Facebook, él asegura que no hay nada mejor para un cruzrojista que saber que hizo bien su trabajo porque eso quiere decir que salvó una vida.

Don Minor es muy conocido y querido en Cartago por la gran cantidad de casos que atiende, incluso, se le recuerda porque fue quien trasladó vivo al hospital a Natividad Canda, el hombre que murió en un ataque de unos rottweilers cuando se metió en un taller, el 11 de setiembre del 2008.

Correa asegura que él hace su trabajo siempre con mucho amor y mucha entrega.