Lo que comenzó como una tarde de juegos terminó convirtiéndose en una pesadilla para una humilde familia de Guardia de Liberia, en Guanacaste.
Luciam Gabriel Soto Segura, una pequeña de apenas 7 años, perdió uno de sus ojos luego de sufrir un terrible accidente mientras jugaba con una hamaca en su casa.
Hoy, mientras lucha por adaptarse a su nueva realidad, sus padres intentan mantenerse fuertes y buscan ayuda para poder conseguirle una prótesis ocular que le devuelva seguridad y confianza a la pequeña.
Nicole Segura, mamá de la niña, contó a La Teja que todo ocurrió alrededor de las 2:30 de la tarde el pasado 8 de mayo, mientras ella y su esposo se encontraban trabajando.
La niña estaba en casa junto con su abuelita y dos tíos, disfrutando de una hamaca de tela tipo sillita, en la que jugaba a dar vueltas.
“Era una hamaca de tela tipo sillita. Estaban dando vueltas y mi mamá les quitó la hamaca para que no siguieran haciendo eso. Ella se agarró del mecate, parece que se soltó y cayó contra la esquina de una mesa”, recordó la madre con profundo dolor.
El golpe fue directo en uno de sus ojos y de inmediato la familia corrió para llevarla a la clínica de Carrillo. Sin embargo, debido a la gravedad de la lesión, la pequeña fue trasladada de emergencia al Hospital Enrique Baltodano de Liberia.
Nicole asegura que cuando ellos llegaron al centro médico ya los doctores estaban haciendo todo lo posible por salvarle el ojo a la niña.
“A ella le hicieron un TAC y nos dijeron que había tenido una explosión del globito ocular, que ya se estaba saliendo lo interno del ojito y que había que extraerlo porque existía un gran riesgo de infección y complicaciones”, relató.
La cirugía se realizó en el Hospital Enrique Baltodano Briceño, donde finalmente los médicos tuvieron que remover el ojo afectado
Desde entonces, la vida de la familia cambió por completo.
“Para nosotros es muy difícil verla así, nos rompe el corazón. Yo sé que la tenemos viva, pero ha sido demasiado duro”, confesó Nicole.
Pese a todo, Luciam ha sido muy valiente; la niña ha demostrado una fortaleza que incluso sorprende a sus propios padres.
“Siento que ella lo está tomando mejor que nosotros. La mayoría del tiempo está de buen ánimo. Le gusta pintar, bailar y jugar, pero sí tiene momentos bajos donde nos pregunta por qué le pasó eso a ella”, comentó la mamá.
Incluso, hay ocasiones en las que Luciam les habla sobre su ojito.
“A veces, nos dice que está pensando en su ojito. Nosotros hablamos mucho con ella y luego ella misma termina diciendo: ‘Gracias a Dios todavía tengo mi otro ojito’”, relató la madre.
Actualmente, la pequeña no está asistiendo a clases, ya que la cirugía que le hicieron requiere múltiples cuidados especiales. Los médicos le prohibieron correr, agacharse, exponerse al sol y realizar movimientos bruscos mientras continúa su recuperación.
Además, la familia reconoce que la parte emocional también ha sido complicada.
“La Caja le dejó cita psicológica, pero hasta el 25 de junio. Ella sabe que tiene que volver a clases, aunque sí nos dice que no quiere. Estamos trabajando mucho en eso porque está en primer grado y todo esto ha sido muy duro para ella”, explicó Nicole.
Ahora la esperanza de la familia está puesta en conseguir una prótesis ocular que ayude a Luciam tanto en la parte estética como emocional.
Según comentó su mamá, el procedimiento podría rondar los 2 mil dólares y, aunque tienen entendido que la CCSS también realiza este tipo de procesos, las citas y tiempos de espera son demasiado largos.
“El doctor nos dijo que la cavidad del ojo hay que empezarla a preparar ya, en mes y medio o dos meses, porque si no luego puede ser más complicado”, señaló.
Nicole y su esposo son una pareja trabajadora y humilde que hoy atraviesa uno de los momentos más difíciles de sus vidas, pero mantienen la fe puesta en que su hija podrá salir adelante.
“Damos gracias a Dios y a todas las personas que han estado pendientes de ella, que nos han ayudado y orado por nosotros. Ha sido muy duro, pero seguimos luchando por ella”, concluyó.
Quienes deseen colaborar con Luciam y su familia pueden hacerlo mediante SINPE Móvil al número 8347-9037, a nombre de su mamá, Nicole Segura.



