Un poco más de 546 mil birras han sido “detenidas” por agentes de la Policía de Control Fiscal como sospechosas de haber ingresado de manera ilegal al país.
Irving Malespín, director de ese cuerpo policial, indicó que al 4 de setiembre de este año habían decomisado 546.938 birras, cifra que podría aumentar en los últimos meses del año, considerando que ya viene Navidad y la celebración de Año Nuevo.
Incluso, no descarta que las “capturas” de este año puedan superar el récord del año pasado, cuando decomisaron un total de 844.543 mil birritas.
“La cerveza ocupa, hablando en cantidades, el número uno en nuestra lista de decomisos, eso es porque es muy apetecible a nivel nacional. El público meta es todo el país, porque cerveza consumen desde las personas jóvenes hasta los adultos”, explicó.
Canaleras
Antes de ser capturadas por la Policía Fiscal, la gran mayoría de las birras que ahora pasan sus días detenidas en las bodegas de aduanas vivían tranquilamente en Panamá, esto hasta que unos vivazos decidieron traerlas ilegalmente a Tiquicia.
Malespín dijo que esta situación se da porque cerca de la frontera entre tica y canalera hay un montón de “Duty Free”, que son locales que venden todo tipo de mercancía sin impuestos, especialmente cervezas y licores.
En esos lugares es en donde los vivazos aprovechan para llenar carros y camiones con las cervezas que obtuvieron casi regaladas, para luego jugársela y entrar a Costa Rica de forma ilegal.
“De acuerdo con el mapeo de calor que tenemos, los tres puntos por donde más ingresan con cervezas ilegales son: Paso Canoas, San Vito de Coto Brus y el Caribe sur, propiamente por Sixaola”, explicó.
| Año | Cervezas detenidas |
|---|---|
| 2014 | 113.516 |
| 2015 | 146.740 |
| 2016 | 551.497 |
| 2017 | 844.543 |
| 2018 | 546.938 (Al 4 de setiembre) |
Comerciantes no ayudan
La bronca para los agentes de la Policía de Control Fiscal es que los comerciantes ticos se apuntan al negocio ilegal, ya que con tal de ahorrarse unos colones deciden comprarle a las bandas de contrabandistas las birras que cruzaron la frontera de forma ilegal.
“Desgraciadamente nos siguen fallando los comerciante en este caso, mientras no tengamos la colaboración de ellos esto no va a parar porque se necesita un receptor del producto para que el negocio funcione”, aseguró.
Por este motivo es que en muchas ocasiones los arrestos de las cervezas se dan cuando ya se encuentran muy cómodas en las cámaras de refrigeración de algún minisúper o hasta un supermercado.
Esperando “pena de muerte”
Las cervezas que son agarradas por las autoridades son encarceladas y deben esperar pacientemente la “pena de muerte”, pues a ninguna de las birras se le perdona la vida.
“Posterior a los trámites lo que corresponde es la destrucción, es el único camino que hay, eso de que nosotros nos dejamos las cervezas o que las vendemos es completamente falso. Todo se destruye por una simple razón, nada de eso tiene registro de salud, esos productos ingresaron al país sin tener ningún tipo de control de salud”, explicó Malespín.
Una vez que las birras están listas para dar su último adiós, los funcionarios de la Policía de Control Fiscal las vacían en unos enormes tanques que son llevados a las bodegas, luego empiezan a echarles agua hasta que se disuelven por completo.
Malespín explicó que el tiempo de detención es largo, esto debido a que primero se deben cumplir con todos los trámites de Aduanas y de Fiscalía, por lo que a veces pueden tardar hasta un año encerradas.
De acuerdo con información de la Policía de Control Fiscal, el tráfico de cervezas ha venido creciendo desde el 2014, por lo que están reforzando las fronteras para frenar en seco a los maleantazos que quieren seguir llenándose los bolsillos a costas de las pobres cervezas.



