Cuatro jóvenes fueron asesinados a balazos mientras disfrutaban una fiesta.
El ataque fue en San Jerónimo de Desamparados, específicamente en una cuartería de un segundo piso. Para llegar hasta el sitio se debe entrar por una servidumbre que está al lado de una casa.
El asesinato es el primer crimen múltiple del año y fue descubierto pasadas las 9:30 p.m. de este martes.
Las autoridades identificaron a tres de los hombres como Juan Luis Méndez Baldizón, un nicaragüense de 27 años y Edgardo Rodríguez Campos, de 25 años y vecino de Cartago. Ambos tenían antecedentes por tráfico de drogas, amenazas y portación ilegal de armas.
El tercer hombre se llamaba Elías Flores Umaña, de 26 años y oriundo de Alajuelita. Tenía antecedentes por homicidio y tráfico de drogas.
Entre botellas de alcohol y drogas
Algunos vecinos dijeron que solo escucharon como un juego de pólvora y luego las patrullas.
Wálter Espinoza, director del OIJ, mencionó que fue la dueña de la propiedad la que dio la alerta luego de que unos vecinos le avisaran.
Algunas personas comentaron que el portón de la propiedad pasaba todo el tiempo con candado y que horas antes de que se conociera el crimen vieron un carro estacionado al frente.
Carlos Hidalgo, vocero del Ministerio de Seguridad Pública, dijo que cuando la Policía llegó las víctimas no tenían signos vitales.
“La Policía encuentra a cuatro jóvenes con impactos de bala en distintas partes del cuerpo. Parece que había una especie de fiesta, ya que en el lugar se hallaron botellas de ron, cervezas, aparentes dosis de cocaína y tenían el volumen de la música alto”, explicó Hidalgo.
Dos de los cuerpos quedaron sobre un colchón de la sala de la casa y los otros dos estaban en el suelo.
"Los cuatro cuerpos presentan múltiples balazos en el tórax, el abdomen y la cabeza", manifestó Espinoza.
Pistoleros conocidos por víctimas
Las autoridades afirmaron que no había indicios de que las puertas hubieran sido forzadas. Por eso se presume que los pistoleros era conocidos de las víctimas y estuvieron minutos antes con ellos.
Alrededor de los fallecidos quedaron las botellas de refrescos, de licor, una tableta electrónica, celulares y las bolsas con lo que parecía ser cocaína.
Además las autoridades decomisaron una pistola calibre 32 que estaba dentro de un bolso tipo canguro y sustancias que se utilizan para procesar crack, como bicarbonato, navajillas para picar la droga.
Quedaron huellas
El director del OIJ detalló que están haciendo estudios de trayectoria de las balas para ver cuál fue el origen. Además, personal de Archivo Criminal levantó huellas.
La Unidad Canina fue llevada al lugar para buscar otras evidencias.
Agregó Espinoza que es un caso muy complejo porque no hay testigos. Es muy probable que quienes saben algo no quieren hablar.
