Alicia Marcela Gamboa Cascante, de 38 años, no puede mover las piernas, necesita ayuda para cambiar de posición, utiliza pañal y espera en el Hospital Calderón Guardia que llegue el momento de una operación que podría calmarle los fuertes dolores que sufre.
La vecina de San Jerónimo de Moravia tiene lesiones en la pelvis, una de ellas en la zona de la cavidad donde encaja la cabeza del fémur y forma la articulación de la cadera y otra en la pubis luego de ser atropellada por un carro cuyo conductor se dio a la fuga.
Alicia nos contó lo que recuerda de aquel domingo.
El accidente se dio en San Miguel de Santo Domingo, en Heredia y quedó grabado en una cámara lo que ha provocado indignación.
“Yo hice un alto para doblar en el puente donde está el río, avancé unos 100 metros y en esa curvita hay poca visibilidad. Cuando avancé, el carro me invadió el carril. Yo hice la moto a la derecha para capeármelo, aunque yo sabía que nada se podía hacer”.
“El impacto más fuerte es en el lado derecho. Me golpeó, me fracturó, me subió el fémur. Tengo puntadas en los pies”, contó.
Los recuerdos la atormentan
“En el momento del accidente, cuando caí, las piernas me quedaron en las llantas del carro. Yo solo vi el humo y cuando el señor prendió otra vez el carro, yo, a como pude, con mis manitas corrí mis piernas para arriba. Fue cuando se fue y me dejó botada”, dijo.
Según recordó, al vehículo se le habría reventado el radiador.
“Quedé nadando en coolant (refrigerante de motor), gracias a Dios los vecinos salieron para ayudarme y cobijarme. Hasta una suéter me pusieron. Gracias a Dios han sido unos ángeles para mí”, expresó.
Ahora esos mismos vecinos están tratando de ayudarla a enfrentar las consecuencias económicas del accidente.
Alicia es madre sola de un joven de 15 años. Vive con sus padres, su papá es pensionado con una pensión mínima y su mamá es ama de casa.
Ella trabaja como cocinera en la escuela de San Jerónimo, para Programa de Alimentación y Nutrición Escolar y Adolescente (PANEA), y además busca ingresos adicionales los fines de semana.
“Los viernes y sábados ayudo a una amiga con un abastecedor. El domingo mi amiga iba para un paseo y me pidió ayuda. Como tengo que comprarle a mi hijo las camisas de la carrera técnica, me servía el dinero”, dijo
Ahora no sabe cuándo podrá volver a trabajar.
“Yo me siento supervulnerable. Me ponen Tramal y no me alivia. Dicen que hasta que me operen me voy a sentir bien”.
“Es demasiado el dolor que tengo. Estoy esperando a ver cuándo me operan. Estoy inmovilizada, me medican cada seis horas, estoy usando pañal, no puedo mover las piernas. Tengo que estar pidiendo que me muevan de un lado para otro las piernas, que me ayuden”, relató.
Además del dolor físico, Alicia carga con la angustia de pensar en su hijo.
El muchacho tiene 15 años, estudia en un Colegio Técnico Profesional (CTP) y, según su mamá, es un joven muy aplicado, tiene autismo social y que siempre ha luchado por sacarlo adelante.
Este próximo domingo estaba ilusionada de acompañarlo a las fotografías de su graduación.
“No voy a poder estar con él””, dijo desconsolada.
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Alicia contó que hace dos años, con ayuda de sus padres logró comprar una casa, ellos la apoyaron con la prima. Ahora teme no poder cumplir con sus obligaciones mientras permanezca incapacitada.
La póliza del Instituto Nacional de Seguros (INS) es de 6 millones por lo que no la han trasladado.
Alicia tiene 10 años de manejar la moto, y la usaba para los trabajos extra, lejos de su casa.
“Quiero decirle al conductor que soy una mujer que se esfuerza todos los días por salir adelante, que su irresponsabilidad al volante me arruinó la vida y me va a dejar un tiempo fuera de mi trabajo y de mis funciones como mamá y de los esfuerzos de llevar un bocado a mi casa”, reclamó.
Alicia también cuestiona que el conductor se marchara del lugar.
“Uno tiene que ser más humano. No sé por qué me dejó ahí tirada como si fuera una bolsa de basura. Que afronte su responsabilidad.
Si yo hubiera venido más rápido o en otro tipo de moto, me hubiera amputado las piernas, él debe tener mamá, hermanas, hijas, y no creo que le hubiera gustado que alguien deje a una de ellas tirada, pegando gritos de dolor como me dejó a mí”.
Este lunes trascendió que el conductor se entregó en el OIJ de Heredia.
Si quiere ayudar a Alicia puede hacerlo al sinpe: 6042-8114 a nombre de Alicia Gamboa. Los vecinos están recogiendo víveres en Coopepará en San Luis y en el salón de Allan Bustos en San Miguel.




