Adrían Galeano Calvo.7 abril
Las personas sospechosas de COVID-19 que no cumplan la cuarentena serán multadas con ¢1,3 millones. Foto: Jorge Navarro
Las personas sospechosas de COVID-19 que no cumplan la cuarentena serán multadas con ¢1,3 millones. Foto: Jorge Navarro

Un misionero tico de apellidos Zúñiga Zamora y 23 años tendría que pagar ¢450 mil de multa porque irrespetó la cuarentena impuesta por el Gobierno en la lucha contra el Covid-19.

Zúñiga llegó recientemente de México, debía mantenerse en su casa, aislado, durante 14 días, pero no lo hizo.

Ahora, además de pagar la multa, debe cumplir con la medida cautelar de arresto domiciliario hasta el sábado 18 de abril.

Así lo dio a conocer este martes el Ministerio Público, el cual indicó que la Fiscalía Adjunta de Pococí abrió una causa contra Zúñiga por el delito de desobediencia a las autoridades.

La multa se desprende de la reforma a la Ley General de Salud, aprobada por la Asamblea Legislativa el viernes 3 de abril y en la cual se castiga a quienes irrespeten la cuarentena con sanciones que van de los ¢450 mil a los ¢2,2 millones.

No hizo caso

De acuerdo con el Ministerio Público, Zúñiga llegó de México el viernes 3 de abril y se le notificó que debía permanecer en su casa, cumpliendo la cuarentena.

Sin embargo, a los días lo vieron caminando por su comunidad y lo cantaron.

“Fue ubicado ayer (lunes) a la 1:26 p.m., cuando se encontraba en el centro de Guápiles, fue detenido por las autoridades policiales y presentado al Ministerio Público, donde dieron apertura a una investigación”, informó la Fiscalía.

La Fiscalía Adjunta de Pococí señaló que por el presunto delito de desobediencia, según el artículo 314 del Código Penal, se expone a una condena que va de seis meses a tres años de prisión.

“Sigo haciendo el llamado a que no haga falta aplicar esas multas, a que no haga que la Policía lo lleve a la casa”, dijo Daniel Salas, ministro de Salud.
Salas dijo que no les va a temblar el pulso para aplicar y cobrar las multas. Foto de Jorge Castillo
Salas dijo que no les va a temblar el pulso para aplicar y cobrar las multas. Foto de Jorge Castillo
Castigo al bolsillo

Enrique Sánchez, diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC), explicó que Zúñiga tendría que pagar ¢450 mil de multa en vista de la orden sanitaria que le habían dado y por habérsela brincado.

Aunque no había sospechas de que tuviera coronavirus debía cumplir y punto.

Se podría decir que le fue “bien”, ya que la reforma a la Ley General de Salud contempla castigos económicos aún más fuertes.

Así lo explicó Daniel Salas, ministro de Salud, quien dijo que la idea es que estas multas no se deban aplicar, pero si deben hacerlo lo harán.

Salas dijo que en un caso como este, Zúñiga tendrá 22 días para pagar; si no lo hace lo podrían llevar a cobro judicial.

Los castigos más fuertes en esta reforma son para las personas que incumplan la cuarentena y sean consideradas sospechosas de tener Covid-19 o por haber estado en contacto directo con un caso positivo (¢1,3 millones).

Si una persona es confirmada con coronavirus e irrespeta la cuarentena el Ministerio de Salud le puede recetar un castigo de ¢2,2 millones.

La multa más alta es de ¢2,2 millones para las personas que sean casos confirmados de COVID-19 y no cumplan con la cuarentena.

“No creo que a nadie le estén sobrando dos millones de colones para hacer este tipo de cosas”, expresó el ministro Salas.

El Juzgado Penal de Pococí le recetó arresto domiciliario a Zúñiga. Foto Archivo.
El Juzgado Penal de Pococí le recetó arresto domiciliario a Zúñiga. Foto Archivo.
Otro caso

Además del caso del misionero, las autoridades investigan a un joven que irrespetó la cuarentena que se le ordenó debido a que su papá tiene coronavirus.

El joven, cuya identidad se desconoce, se habría “ganado” una multa de ¢1,3 millones, sin embargo, se salvó debido a que la reforma a la ley fue aprobada el viernes y él fue detenido el martes 31 de marzo en Pérez Zeledón.

Este hecho fue confirmado por Edgar Ramírez, fiscal adjunto de Pérez Zeledón, quien contó que el papá del sospechoso estuvo en San José y viajó en moto la madrugada del lunes 30 de marzo hasta ese cantón.

La orden era que él y su familia se aislaran.

“Al día siguiente uno de los hijos de él, que es mayor de edad, salió de la casa y los vecinos dieron alerta y la Policía actuó, en principio lo tuvieron detenido guardando todo el protocolo y ya se abrió la causa penal”, contó Ramírez.

El fiscal informó que tomaron la decisión de no llevarlo a los tribunales por el riesgo de un contagio; se lo llevaron para la casa a que cumpliera la cuarentena.

A este muchacho también se le abrió una causa por desobediencia.

Ante estos dos casos el ministro de Salud dijo que se están tomando las medidas necesarias para hacer cumplir la ley por la seguridad de todos.

“Esos casos los estamos investigando y se van a tomar las acciones correspondientes, en algunos hemos pedido el parte policial o si ya hay cámaras que han captado a las personas fuera de su casa, estamos procediendo para cobrar esas multas y retenerlos en sus casas”, dijo Salas.