Adrían Galeano Calvo.18 junio
Los oficiales subieron la moto al cajón con todo el cariño del mundo. Foto cortesía.
Los oficiales subieron la moto al cajón con todo el cariño del mundo. Foto cortesía.

La fiebre por estrenar la moto que acababa de sacar de una agencia le duró muy poco a un joven, para ser más exactos solo tres kilómetros viajó en ella, pues esa fue la distancia que logró recorrer antes de que la Policía de Tránsito le decomisara su bichita.

Este curioso caso ocurrió a eso de las 2:40 de la tarde del lunes en un cruce cerca de la soda Yogui en Gravilias de Desamparados, San José, sin embargo, fue hasta este martes que se dieron a conocer los hechos.

Franklin Granados, jefe de la Policía de Tránsito de San José, confirmó que la moto, marca Katana, le fue decomisada a un joven de apellido Rivera, de 23 años, debido a que este no contaba con licencia para conducir.

Sin embargo, trascendió que el muchacho quedó en la mira de las autoridades debido a que en su cortó recorrido se habría visto involucrado en un choque.

De acuerdo con las autoridades, el joven llegó con toda la ilusión del mundo a sacar la moto a una agencia de vehículos que está 400 metros al este del cementerio de Desamparados.

La bicha apenas marcaba poco más de 3 kilómetros de recorrido. Foto cortesía.
La bicha apenas marcaba poco más de 3 kilómetros de recorrido. Foto cortesía.

Una vez con llave en mano, Rivera se montó de un brinco a la bicha, pero tuvo algunos problemas para dominarla, pues en apariencia se lo estaba comiendo el toque para meter las marchas, pero aun así se la jugó para irse.

Según la oficina de prensa del Ministerio de Seguridad Pública, pocos minutos después un grupo de oficiales de la Fuerza Pública recibió una solicitud de la Policía de Tránsito para detener la moto de Rivera, pues supuestamente el muchacho chocó contra un carro y no se detuvo.

Los uniformados se pusieron pilas y lograron alcanzar al joven en el cruce de las Gravilias, ahí le decomisaron la bicha, la cual fue subida, con todo el cuidado del mundo, al cajón de una de las patrullas.

La Policía de Tránsito confirmó que la moto estaba nueva de paquete, pero tuvo que ser llevada al depósito del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) en Pavas. ¡Qué mala pata!