Sucesos

Muchacho asesinado en lío pasional dejó tesoros invaluables

Luis Alexánder Gutiérrez Jiménez fue asesinado a los 33 años, la justicia mandó a la cárcel a su exnovia y un hombre

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Luis Alexánder Gutiérrez Jiménez era un muchacho de bien y pese a su buen corazón fue víctima de la maldad al ser víctima de un lío pasional.

A Luis le quitaron la vida a los 33 años, durante ese tiempo logró dejar lindos recuerdos en las personas que lo conocieron, tanto que su mamá doña Rosalpina Jiménez encuentra arreglos florales en el cementerio de Florencia, San Carlos, donde lo sepultaron.

“Encuentro flores de muchachas que lo querían, la encargada del cementerio, me dice: ‘me piden permiso para ponerle un arreglito, ¿no hay problema, verdad?’, siempre le digo que no hay ninguno, porque eso demuestra que a él lo querían mucho.

“Hay personas que ni siquiera las conozco que nos muestran solidaridad, porque esto ha sido muy duro para nosotros”, expresó la mamá.

Doña Rosalpina también ve reflejado el cariño para su hijo cuando anda en el carro y se topa a los compañeros de trabajo de una empresa de bebidas, quienes reconocen el carro y le pitan para saludarla.

“Esos son los mejores tesoros que una madre puede conservar de sus hijos, saber que eran buenas personas y así son recordados”, manifestó esta madre, quien además es docente.

Los allegados de él lo mantienen siempre presente, incluso la mamá conserva el cuarto de él tal cuál lo dejó; también cuida mucho el carro que él utilizaba, pues aunque es de ella, él siempre lo cuidaba y doña Rosa lo conserva porque es con el que la reconocen los excompañeros de trabajo de Luis y porque de cierta manera siente que él está cerca de ella cuando viaja en ese carro.

Para la familia de Luis esos son los tesoros que realmente valen la pena conservar y que ningún dinero puede comprar, lo dan solo los valores de cada persona.

A Luis lo mataron y desmembraron, la última vez que lo vieron con vida fue el sábado 17 de setiembre del 2022, cuando salió de la casa de sus padres, con quienes vivía, en Quebrada Azul de Florencia, en San Carlos.

Lo encontraron sin vida la tarde del martes 20 de setiembre de ese año en Pataste de Monterrey, Luis tenía la cabeza separada del tronco, así como sus piernas y brazos, además lo habían enterrado.

Una hermana de Luis estuvo internada en el hospital tras ese suceso, debido al estrés que le generó la pérdida.

Luis Alexánder Gutiérrez Jiménez era un muchacho de bien y pese a su buen corazón fue víctima de la maldad al ser víctima de un lío pasional. Foto: Rosalpina para La Teja

Estos últimos dos años han sido de mucho dolor para los familiares de Luis Alexander, pero agradecen que obtuvieron justicia terrenal, con la sentencia más reciente que ocurrió el lunes 6 de mayo anterior cuando condenaron a Franklin Morales Miranda a 35 años en la cárcel al ser hallado responsable de este vil homicidio.

Además, el 22 de enero anterior, fue condenada Keurlin Irias Medina, de 30 años; ella debe descontar 15 años por complicidad de este atroz hecho.

Irias era la novia de Luis y de acuerdo con los jueces del Tribunal Penal de San Carlos, el motivo del homicidio fue por motivos pasionales.

“También la justicia está más en Dios, confío mucho en él y sí estoy satisfecha porque en primer lugar apareció mi hijo y lo pudimos despedir, sabemos que él está descansando. Uno se entristece al escuchar que hay muchas personas que se desaparecen y nunca más se vuelve a saber de ellos.

“También que los responsables no se pudieron escapar y que las autoridades hicieron su trabajo por llevar justicia”, indicó la mamá.

Luis tenía muchos sueños, entre estos el de viajar, incluso había sacado el pasaporte, además tenía su ganado dentro de una propiedad familiar y quería ver el negocio de las reses prosperar.

“Él quería ir con un primo al exterior, no sé adónde exactamente, pero él tenía esta esperanza de prosperar, estaba muy contento del trabajo, decía que tenía compañeros que se portaron muy bien y sé que así fue por la caravana que le hicieron para su funeral, cuando me los topo y ando en el carro que mi hijo manejaba me saludan, me pitan, yo siento el cariño que le tenían a mi hijo”, expresa doña Rosa.

Doña Rosa afirma que ella jamás olvidará las alegrías que le dejó su hijo menor.

“Hasta que me muera será que me olvide de todo esto”, manifestó esta madre, quien se refugia en Dios y en sus demás familiares ante este hecho tan violento que sufrieron.

Alejandra Morales

Alejandra Morales

Bachillerato en Periodismo en la Universidad Internacional de las Américas y licenciada en Comunicación de Mercadeo en la UAM. Con experiencia en temas de sucesos y judiciales.

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