Rocío Sandí.15 octubre

La mujer acusada de matar a sus dos hijos en un incendio se mostró nerviosa, apresurada y seria el día del suceso.

El agente judicial Josué Morales Rojas fue uno de los que estuvo recabando datos el día de la tragedia y este martes declaró en el juicio, que se lleva a cabo en los Tribunales de San José, contra la mujer de apellido Batista.

Todos los presentes en el juicio usaron tapabocas para evitar contraer el virus de las paperas. Foto: Rocío Sandí Z.
Todos los presentes en el juicio usaron tapabocas para evitar contraer el virus de las paperas. Foto: Rocío Sandí Z.

Morales relató que él estuvo presente cuando un compañero interrogó a la mamá de las víctimas, una niña de 10 años y un pequeño de ocho y dijo que mientras le estaban haciendo las preguntas ella preguntó que cuánto tardaría ese proceso porque ella tenía que irse pronto.

Batista le contó a los investigadores que horas antes del incendio ella se acostó en un sillón a ver tele y se quedó dormida.

Durante la madrugada un fuerte olor a humo la despertó y fue ahí cuando salió de la casa a pedir ayuda.

Este martes también declaró Alejandro Chow, vecino de la sospechosa, quien el día de la emergencia entró al apartamento de ella para tratar de salvar a los menores.

Chow recordó que el 26 de abril del 2018 él estaba durmiendo en su apartamento y como a las 2 de la madrugada unos vecinos llegaron a despertarlo porque había un incendio.

Aseguró que él y los demás habitantes del condominio se preocuparon por ver si ya todos estaban a salvo y por eso varias personas fueron a tocarle la puerta a Batista, varias veces, pero como no respondió, pensaron que no estaba.

Unos cinco minutos después la mujer salió corriendo del apartamento gritando “¡Auxilio! ¡auxilio!”, porque sus pequeños estaban encerrados en un cuarto que estaba en llamas.

Los niños murieron quemados en el único cuarto que tenía el apartamento. Foto: José Cordero.
Los niños murieron quemados en el único cuarto que tenía el apartamento. Foto: José Cordero.

Chow entró y abrió la puerta de la habitación en la que estaban los niños, pero el fuego era tan intenso que no puso ingresar, por lo que mejor salió a esperar a los bomberos.

El hombre contó que luego del suceso, los cuerpos de socorro llevaron a Batista al apartamento de él y ahí la tuvieron hasta cerca de las 6 de la mañana.

Mientras estuvo ahí él se sintió triste de saber que ella había perdido a sus hijos, porque lo que varias veces le dio palabras de consuelo y también le dio un vaso con agua, sin embargo, en ese momento ella se puso violenta, quebró el vaso y se trató de hacer daño, por lo que dos oficiales de la Fuerza Pública intervinieron y la esposaron mientras se calmaba.

Luego de que la interrogaran Batista salió del apartamento de Chow y él no volvió a saber nada de ella. Alejandro dice que él nunca tuvo una relación cercana con la sospechosa, incluso no sabía ni el nombre de ella hasta el día de la emergencia.

Las autoridades tienen estimado que el juicio contra la mujer se extienda hasta el 1° de noviembre.

Alejandro Chow, vecino de Batista: “Hicimos lo humanamente posible por salvar esos niños, pero a ese cuarto ya no se podía entrar”.