El OIJ informó que la joven se quedaba ocasionalmente ahí

Por: Adrían Galeano Calvo 28 enero
Paula Salas era vecina de la urbanización Bribrí en Parvas. Foto tomada de Facebook.

La casa en Pavas en la que fue hallado el cuerpo de Paula Salas Mora, de 24 años, no era un lugar desconocido para ella pues, en apariencia, esa vivienda le pertenece a su suegra.

El OIJ confirmó que la muchacha vivió ocasionalmente en ese lugar junto a su pareja sentimental, apellidado Martínez Díaz, quien fue detenido, este miércoles 27 de enero, como sospechoso del homicidio. A él lo detuvieron en finca San Juan, en Pavas.

El crimen fue descubierto la tarde del martes 26 de enero luego de que las autoridades recibieron una alerta sobre una mujer fallecida dentro de una casa en la urbanización Bribrí, en Pavas.

Ese día el OIJ informó que la muchacha había pedido permiso para pasar la noche del lunes en esa casa y al siguiente, es decir, el martes, la dueña de la vivienda la encontró sin vida sobre un sillón de la sala.

Según la Policía Judicial, Salas presentaba golpes en la cara y en las rodillas, sin embargo, aún se desconoce la causa de muerte porque todavía no está el resultado de la autopsia.

Viviendo juntos

Tamara, una amiga de Paula que prefirió no revelar sus apellidos, le contó a La Teja una versión diferente a la dada por la Policía Judicial, pues aseguró que Salas tenía más de un mes de vivir en esa casa, o sea, que no era que se quedaba de vez en cuando.

“Tengo entendido que ellos tenían una relación desde hace como tres meses y tenían como un mes de estar viviendo ahí juntos, entiendo que esa es la casa de la mamá de él (Martínez), es decir, ella vivía ahí con la suegra”, contó Tamara.

La versión dada por la amiga de Paula fue respaldada por otra amiga, quien pidió que su nombre no fuera dado a conocer, la cual señaló que Salas tenía tiempo de vivir en esa casa.

Irradiaba felicidad
El cuerpo de Paula Salas fue encontrado dentro de una casa en la urbanización Bribrí. Foto cortesía.

Tamara dijo que la muerte de Paula fue un golpe muy duro para ella, pues la consideraba como una de sus mejores amigas.

“Paula era una persona que irradiaba alegría, que si te veía triste buscaba la forma de hacerte sonreír, nunca logré verla triste o llorando, siempre la vi alegre, nunca supe verla de mal humor”, contó.

“Siempre la voy a recordar como esa amiga incondicional que nunca voy a volver a tener”, dijo Tamara, amiga de Paula.

Además, la describió como una mamá muy amorosa, que siempre pasaba pendiente de sus dos chiquitas, una de cinco añitos y otra de ocho.

“Ella lo último que me dijo una vez que hablamos era que el sueño que tenía era hacerse de una casita propia, para así el día de mañana dejarle alguito a sus dos hijas”, añadió.

Amante de las motos

Las dos amigas de Paula contaron que la joven era una apasionada de las motocicletas, ya que aunque no era dueña de una, siempre se le veía con grupo de motociclistas que iba a paseos por todos lados.

“A ella le encantaba andar en moto, tenía muchos amigos motociclistas. Yo la vi montada en todo tipo de moto, la llegué a ver en lo que uno llama la ZS miedo, también la llegué a ver montada en una 250”, dijo Tamara.

“Paula era muy conocida y querida por varios grupos de motociclistas, siempre la tomaban en cuenta para tours a la playa y a todos lados”, dijo Tamara, amiga de Paula

La joven dijo que una de las cosas que más le duele es que ella y Paula estaban a pocas semanas de celebrar su “aniversario de amistad”.

Martínez fue detenido la tarde de este miércoles en finca San Juan de Pavas. Foto cortesía.

“Este cuatro de marzo íbamos a cumplir cinco años de ser amigas, a ella la conocí en mi cumpleaños, eso nunca se me va a olvidar, nos conocimos en un bar y a partir de ahí forjamos una amistad muy bonita y sincera”.

Muertes indignantes

El homicidio de Paula Salas se convirtió en la tercer muerte violenta de una mujer a manos de un hombre en lo que va de enero.

En esta lamentable lista también están los homicidios de Karen Bermúdez, quien apareció asesinada el 22 de enero en San Mateo de Alajuela, y el de Delia Gutiérrez, quien falleció de un balazo en Tárcoles, Puntarenas, un día después.

“Esto es una muestra clara de que estamos en una crisis humanitaria en la que el Estado y la sociedad no muestran ningún avance, al contrario, queda en evidencia la poca capacidad de actuar por parte del Gobierno y el machismo por parte de algunos hombres que aún ven a las mujeres como propiedad y se creen con la potestad de despojarlas de su vida”, dijo Ana Belén Barrantes, del grupo Brujas Feministas CR.

Barrantes dijo que también se solidarizan con la familia de Alejandro Hernández, novio de Delia, quien fue asesinado junto con su pareja.

“Necesitamos redoblar esfuerzos para frenar y ojalá erradicar la violencia machista. Es una deuda para ellas tres y todas las demás víctimas de cualquier tipo de violencia. El femicidio es la muestra más atroz de la violencia, pero existen muchas manifestaciones que de igual forma causan muchísimo daño”.

La Teja trató de contactar a Marcela Guerrero, presidenta de la Junta Directiva del Inamu, para tener una reacción suya sobre estos tres hechos, pero desde la institución dijeron que no sería posible pues durante toda la tarde de este miércoles estuvo en reuniones.