Alejandra Portuguez Morales.9 noviembre

Una mujer cuya identidad se desconoce llevó a reflexionar a su hermano, de apellido Mendoza y 38 años, para que se entregara luego de asesinar a Eli Galeano Cuba, de 32 años.

La situación ocurrió la noche del jueves en Lotes Peralta, en San Josecito de San Rafael de Heredia. El OIJ informó que recibieron la alerta a las 8:45 p.m. y lograron esposar al sospechoso hasta las 11:30 p.m.

De acuerdo con Wálter Espinoza, director del OIJ, el agresor y una mujer de apellido Galeano, hermana de Eli, mantuvieron una relación amorosa y tuvieron dos hijos; sin embargo, se separaron dos semanas atrás y durante esos días habían discutido.

3 horas de angustia soportaron los vecinos
Fallecido intentó defender a su hermana durante discusión con el agresor
Fallecido intentó defender a su hermana durante discusión con el agresor

Este jueves en la tarde, el agresor llegó hasta el trabajo de su expareja, en un restaurante, y la amenazó, así que ella le contó a su hermano.

Wálter Espinoza, director del OIJ: “Ella llamó a su hermano para que le diera protección y estuviera enterado de que estaba siendo víctima de amenazas”.

Eli se fue hasta el trabajo de su hermana y fue allí donde recibió las amenazas por parte del agresor, pero el asunto no pasó a más.

Las palabras se convirtieron en hechos esa misma noche. El hombre pensaba en su hermana y en sus sobrinos por lo que junto con su compañera sentimental se fueron a la casa de su hermana, cuando llegaron el agresor abrió la puerta y los metió de manera violenta, se atrincheró y con un revólver le disparó a Galeano.

Dentro de la casa también estaba un muchacho de 18 años, a quien le ordenó sacar el cuerpo de Galeano a la calle para que le llegaran a dar ayuda médica, pero Galeano ya estaba sin vida.

El agresor siguió atrincherado con sus hijos y otros familiares. Los negociadores trataron de hacerlo entrar en razón pero no lo lograron. Una hermana suya llegó hasta el lugar y luego de hablar con él lo hizo reflexionar y entregarse.

Wálter Espinoza detalló que se trata de una familia nicaragüense con seis meses de vivir en suelo tico. Están aquí de manera irregular.