Alejandra Portuguez Morales.14 octubre

Quienes integran la Alianza Interclubes Motociclismo Costa Rica alistan un documento en el cual dejarán clara su oposición al proyecto de ley que obligaría a los motociclistas a llevar el número de placa en chalecos y en los cascos como una medida para tratar de bajar los actos de delincuencia cometidos por gente que anda en moto.

Esta es su reacción a la propuesta el diputado liberacionista Roberto Thompson.

Los motociclistas se unieron bajo la etiqueta #nosomosnúmeros el 8 de octubre en San Pedro de Montes de Oca para hablar del tema.

Un grupo recorrió este domingo el centro de San José. Fueron desde la estatua de León Cortés, en La Sabana, hasta el parque Nacional, donde iban a recoger firmas para oponerse al plan.

Motociclistas se reunieron el 8 de octubre en la iglesia bautista de Montes de Oca. Fotos: Cortesía para La Teja
Motociclistas se reunieron el 8 de octubre en la iglesia bautista de Montes de Oca. Fotos: Cortesía para La Teja

Douglas Barahona, integrante del grupo de motociclistas religiosos Catholic Cross Bearers (Portadores de la cruz católica), dijo que la idea no les gusta porque muchos inocentes podrían verse en problemas.

“Somos parte de las doce agrupaciones que se conocen como grupos seguros y pertenecemos al Cosevi (Consejo de Seguridad Vial). Esta fue una medida (la de obligarlos a andar identificados en el chaleco y el casco) que se puso en práctica en Colombia y solo sirvió para que los delincuentes robaran identidades de las personas honradas y las usaran para hacer fechorías".

Y Barahona añade: "Ellos (quienes proponen la iniciativa) indican que ha habido un aumento de delincuencia de personas en moto, pero también ocurre con las personas que andan a pie, entonces tendrían que exigir que todas anden su número de cédula pegado en la espalda, por que en la calle y los buses también se dan asaltos”.

“La ley dice que uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario y con este proyecto de ley nos están acusando de maleantes, hampones sin serlo”, manifestó Barahona, motociclista.

Kembly Chaves, integrante del grupo Las Viudas Negras, también se opone porque cree que la ley no va a detener la inseguridad.

“Los delincuentes pueden usar un chaleco y llevar un casco y la moto con placas diferentes o pueden asaltar a un motociclista, le quitan sus implementos y hacen todo el daño que tienen que hacer”, razonó.

Kembly dijo que ella es dueña de un negocio de motocicletas y que con frecuencia usa una diferente para mantenerlas en funcionamiento y que de aprobarse la ley se vería obligada a hacer un gasto para que cada moto tenga su casco y su chaleco.

Muchos motociclistas aseguran que los delincuentes se han enmascarar con los números de identificación de las buenas personas. Fotos: Cortesía para La Teja
Muchos motociclistas aseguran que los delincuentes se han enmascarar con los números de identificación de las buenas personas. Fotos: Cortesía para La Teja

Álvaro Ramos, experto en seguridad y exministro, piensa que obligar a los motociclistas a llevar identificaciones en el casco y el chaleco no ayuda en nada a la población. Sostiene que en vez de frenar a los delincuentes esa medida reprime a la ciudadanía.

“Los hampones no van a respetar ninguna de estas medidas, como no lo hacen con ninguna de las armas. Debemos focalizarnos, como país, en un combate frente a frente con los verdaderos delincuentes y meterlos un buen tiempo en las cárceles”, dijo Ramos.

“Aquí más bien han ido poniendo normas que protegen a los delincuentes, que capturan una y otra vez. Las autoridades y los políticos se deben quitar de la cabeza la idea de seguir persiguiendo a la población en general. No hay ninguna prueba de que reprimiendo a los motociclistas vamos a conseguir que los sicarios desaparezcan, más bien se van a enmascarar y luego estarán muertos de risa”, añadió.

El proyecto de ley propone que los motociclistas usen chalecos y que en estos y en los cascos tengan el número de placa. Foto: Jeffrey Zamora
El proyecto de ley propone que los motociclistas usen chalecos y que en estos y en los cascos tengan el número de placa. Foto: Jeffrey Zamora
“La delincuencia no se va a eliminar”

El ministro de Seguridad, Michael Soto, recuerda que la propuesta de Thompson la había hecho el OIJ años atrás y que él la planteó de nuevo al inicio de la administración actual.

Asegura, eso sí, que con esta medida no se reducirá la delincuencia.

“Me parece que al proyecto le hace falta porque hay lugares en los que se dan más asaltos y homicidios, por lo que le agregaríamos que en ciertos lugares y a ciertas horas no se permita que dos personas viajen en moto. Esto no está en el proyecto (del diputado Thompson), pero es una solución que ayudaría. Pero la colocación de la placa en el casco y en el chaleco sería útil, les ha funcionado a otros países para controlar la criminalidad”, dijo Soto.

Indicó que actualmente se detiene a muchos carros con placas falsas, pero la investigación posterior permite ver si quienes los llevan están metidos en delitos o no.

“Respeto todas las opiniones, pero seguro (quienes se oponen al proyecto) nunca han hecho una persecución, se darían cuenta del montón de limitaciones que hay. En cambio si se ve el número de placa es más fácil buscar y dar con esa moto, esta es una estrategia de visualización que le va a ayudar a la policía en los seguimientos”

“Ayudaría en la identificación criminal, pero los asaltos o ajustes de cuentas o la delincuencia no se va a eliminar. Este proyecto tiene una buena intención, por un lado evitar que ocurran delitos, salvar más vidas humanas porque el chaleco será más visible y los conductores podrán ver a los motociclistas, además de impedir víctimas en el sicariato”, dijo Soto.

Por su parte el diputado Roberto Thompson dijo que la idea la propuso tomando como ejemplo países que ya la tienen, como Perú y Colombia.

“Esta no es una idea novedosa, hace unos cuatro años hubo una propuesta similar. Nosotros la estamos planteando como un instrumento que si se combina con un adecuado control en carretera podría eventualmente combatir estos ataques (asaltos, homicidios) que generalmente quedan grabados, pero no hay forma de que las autoridades puedan tener una identificación”, explicó.

Concluyó diciendo que están escuchando todos los argumentos, a favor y en contra, que el proyecto está en proceso de construcción.