Los niños de la comunidad de Palma Real en Ciudad Neily están como si todos los días tuvieran una fiesta de la alegría, ya que podrán disfrutar las vacaciones de medio año como Dios manda, gracias a que unos policías les limpiaron el parque del barrio.
Los güilas estaban todos agüevados porque tenían un parque con juegos infantiles muy cerca, pero este estaba tan abandonado que ya ni podían entrar debido al montón de maleza.
El parque parecía una selva, así que las risas de los pequeños habían sido sustituidas por los grillos, las chicharras y otro montón de bichos.
Los oficiales de la Policía de Fronteras del lugar decidieron tomar cartas en el asunto y este fin de semana se armaron con machetes, motoguadañas y rastrillos para entrarle con todo al parquecito. Aquello fue como alisarle el cabello a un rasta, pero los polis cumplieron la misión.
Poco a poco el lugar se fue llenando de niños que en un gesto de agradecimiento le ayudaron a los oficiales a recoger el zacate que cortaron.
Al final del “operativo policial” los chiquitos quedaron superfelices y empezaron a sacarle el jugo al parque, mientras que los oficiales también quedaron satisfechos por ayudar a la comunidad de una manera diferente.



