Silvia Coto.16 mayo
El OIJ le devolvió la máquina al dueño. Foto: LT
El OIJ le devolvió la máquina al dueño. Foto: LT

Ingenieros forenses del OIJ determinaron que Jaffete Parra, el joven de 17 años que murió decapitado por una mezcladora mientras trabajaba en el recarpeteo de una calle en San Rafael de Alajuela, manipuló mal la máquina y eso le causó la muerte.

Después de una consulta de La Teja, el OIJ detalló que había decomisado la máquina, la analizó y determinó que tenía características de ser de fabricación artesanal.

“En la investigación se determinó que la muerte fue accidental, por un descuido de la propia víctima a la hora de manipular dicha máquina", indicó el OIJ.

El OIJ también señaló que la constructora Hernán Solís, encargada de los trabajos en la calle, le había alquilado la máquina a una persona y que después de realizar pruebas y comprobar que estaba en condiciones para ser utilizada (todo esto luego de la muerte del muchacho), se la devolvieron al dueño, no a la empresa.

Jaffette murió el 26 de marzo del 2018.

Por las necesidades que tenía su familia él decidió trabajar para ayudar

Según la investigación inicial, Jaffette manipulaba la máquina hechiza (que mezclaba y calentaba el asfalto) y en eso estalló. La tapa salió volando y lo decapitó.

El joven tenía dos meses de trabajar en la constructora para ayudar a su familia. Foto: LT
El joven tenía dos meses de trabajar en la constructora para ayudar a su familia. Foto: LT

En primera instancia los bomberos dijeron que como la máquina era hechiza probablemente funcionaba mal, para decirlo se guiaron por el estado en el que se veía.

“Estas máquinas por lo general tienen un termostato para regular la temperatura y una válvula de alivio para liberar presión, pero esta, como era hechiza, no tenía nada de eso”, explicó un día después del accidente Héctor Chaves, director de Bomberos.

Sin embargo, el OIJ se trajo abajo esa teoría.

Se le consultó a la Fiscalía en qué situación está el caso e indicó que pidieron que se desestimara.

“La Fiscalía Adjunta de Alajuela informó que este caso fue remitido al Juzgado Penal con solicitud de desestimación desde el 21 de febrero del 2019, luego de que la investigación determinara de que se trató de una muerte accidental. La causa se tramitó contra ignorado, es decir, no hubo una persona imputada por los hechos”.

La Corte confirmó que el expediente será dado a otros juez, todavía no asignado, para que decida si va a juicio o no.

 Jaffette Parra, de 17 años. Foto: Cortesía de Diego Martínez.
Jaffette Parra, de 17 años. Foto: Cortesía de Diego Martínez.

Diego Martínez, tío de Jaffete, dice que ellos pusieron la denuncia y les indicaron en la Fiscalía que el caso se archivó. Pero fueron ofrecidos como testigos compañeros de su sobrino y por la demanda civil que ellos pusieron se reactivó el expediente para una nueva valoración de otro juez.

“Lo más triste es que mi sobrino murió y por momentos nadie hace nada. Mi hermana es la que más sufre, ella llora mucho por la muerte de mi sobrino. Él era su hijo mayor y este proceso en los tribunales ha sido muy complicado”, dijo Diego.

Jaffette tenía dos meses de trabajar en la constructora aunque, según la ley, un menor de edad no puede ser contratado para labores como las que él hacía (ni contaba con seguro patronal).

“El Ministerio de Trabajo dice que nos buscó y no pudo encontrarnos pero todos saben donde vive mi hermana, el OIJ, y la Fiscalía”, dijo Diego Martínez, tío del joven.

El Reglamento a la Ley sobre Prohibición del Trabajo Peligroso e Insalubre para Personas Adolescentes Trabajadoras y Reforma Reglamento para la Contratación Laboral y Condiciones de Salud Ocupacional de las Personas Adolescentes prohíbe trabajos peligrosos para jóvenes entre 15 años y 18 años.

La norma indica que los jovencitos no pueden trabajar en construcción de carreteras públicas o privadas, en mantenimiento de carreteras, represas, puentes y muelles y obras similares que impliquen movimiento de tierra, manipulación del asfalto, carpeteo de carreteras, perfilado y reciclado de carpeta asfáltica y demarcación.

Según el Ministerio de Trabajo ellos visitaron el lugar donde estaban trabajando en el momento del accidente y no encontraron a nadie. Foto: Shirley Vasquez
Según el Ministerio de Trabajo ellos visitaron el lugar donde estaban trabajando en el momento del accidente y no encontraron a nadie. Foto: Shirley Vasquez

Tampoco pueden trabajar en minas, canteras, obras subterráneas y excavaciones ni en contacto con sustancias y objetos tóxicos, combustibles, radiactivos, infecciosos, irritantes y corrosivos.

Cuando ocurrió el accidente, el Ministerio de Trabajo indicó por medio del vocero de prensa Geovanny Díaz que iban a hacer una inspección a la empresa y que también iban a visitar a la familia del joven para determinar si había otros menores con la misma situación.

Ante la consulta de qué pasó con la inspección y por qué aunque el OIJ indicó que fue un accidente la empresa tenía trabajando a un menor de edad, Díaz indicó que los personeros del Ministerio de Trabajo fueron a la casa de la familia a hacer la inspección y no encontraron a nadie, que la empresa ya se había ido del sitio y que solo encontraron la maquinaria en un lote cercano.

Además indicó que a la familia del muchacho no pudo ser localizada.

Diego, el tío de Jaffette, dijo que el Ministerio de Trabajo nunca se les acercó y que en la Fiscalía y el OIJ tenían todos los datos de ellos como para poder encontrarlos porque desde el inicio se dijo que son costarricenses y viven en El Rosario de Naranjo, donde La Teja pudo localizarlos sin ningún problema.

La familia insiste en que desconocían que era prohibido que menores de edad hicieran este tipo de trabajos y que Jaffette solo buscaba el bienestar de sus papás y sus hermanos.

“Queremos seguir teniendo una esperanza y que esto llegue a juicio”, dijo el tío del joven.