.17 octubre, 2019
Bruno en el momento en que es brutalmente agredido ante la pasividad del dueño de los perros.
Bruno en el momento en que es brutalmente agredido ante la pasividad del dueño de los perros.

La desgarradora muerte de Bruno, un hermoso y viejo perrito de 10 años, atacado por tres violentos asesinos, me partió el alma.

La agonía de la mascota fue terrible, como angustioso y desesperante fue el momento vivido por Andrey, el jovencito que llevó a Bruno a pasear el parque.

Allí los tres enormes perros, sin bozal y además sueltos, no tuvieron ningún problema para arrancarle la vida al tierno Bruno. Su compañerito Bobby pudo reaccionar y salvarse al salir corriendo con el corazoncito en la garganta.

Mientras el salvaje “perricidio" se consumaba, el dueño de los canes agresores solo atinó a decir ”no puedo hacer nada".

Por eso espero que la ley contra el matrato animal sí pueda hacer algo para que Bruno y su dolida familia tengan justicia. El dueño de estos perros es el responsable de esa muerte por el tipo de crianza que les ha dado a sus “mascotas”.

Espero que la ley contra el maltrato animal, aprobada a principios del 2017 luego de seis años de lucha, pueda debidamente ser aplicada para dar una buena lección a los vecinos de El Alto de La Trinidad de Moravia y a todo el país.

Según la ley, quienes causen intencionalmente la muerte de un animal doméstico o quienes propicien o ejecuten peleas entre animales, recibirían una pena de cárcel de tres meses a un año. Creo que en alguno de estos delitos pudo incurrir el dueño de los violentos perros.

Independientemente del castigo que reciba, lo importante es que los ticos entendamos que los animales tienen una ley los protege, les garantiza respeto y les da derechos.