.5 enero
Alexander Reyes Montoya pudo haberse echado a morir luego de sufrir un violento accidente de tránsito en el que se enfrentó cara a cara con la muerte, pero hizo todo lo contario. Foto: Rebeca Salazar para LT
Alexander Reyes Montoya pudo haberse echado a morir luego de sufrir un violento accidente de tránsito en el que se enfrentó cara a cara con la muerte, pero hizo todo lo contario. Foto: Rebeca Salazar para LT

Una historia milagrosa nos regaló La Teja este martes, ideal para los inicios de este año 2021 en el que necesitamos todas las energías, buenas vibras y excelente actitud para superar los estragos de la pandemia. Es también un regalazo de Día de Reyes ideal para este miércoles 6 de enero.

El obsequio nos lo da el mercadólogo Alexánder Reyes quien ha salido literalmente a flote, no solo en su vida sino hasta por perderle el miedo al agua y aprender a nadar.

La noche del 19 de setiembre del año pasado, cuando viajaba por la Circunvalación por los Hatillos, Reyes se accidentó al hacer un falso adelantamiento, perdió el control del carro y la mitad del cuerpo se salió del vehículo al quedar prensado entre la carrocería y el muro divisorio.

Estuvo en coma, le amputaron los brazos y las esperanzas de que viviera eran mínimas.

A su esposa, Rebeca Salazar, la prepararon para que se despidiera. Pero fue más bien ella la responsable de “tirarlo al agua”, cuando superaron la etapa más crítica.

Hace tres semanas Alexánder, de 35 años, aprendió a nadar, también sueña con montarse en una bici, seguir superándose académicamente y ver crecer a sus cuatro hijas. No habla de pensión, ni por la mente le pasa, solo espera estrenar las prótesis en sus brazos para seguir avanzando.

“Ser feliz no es tener plata o carros, es buscarle a cada momento la alegría; a veces intento hacer cosas en la piscina y no me salen, entonces no me frustro, solo me río e igual sigo. Hay que hacer una pausa, un análisis y ver si de verdad estamos disfrutando vivir”.

Profundo mensaje para aplicarlo no solo en este 2021.