Adrían Galeano Calvo.13 octubre, 2020
Vargas planeó el homicidio para adueñarse de ¢17 millones del chancero. Foto: OIJ
Vargas planeó el homicidio para adueñarse de ¢17 millones del chancero. Foto: OIJ

Una mujer de apellidos Vargas Castillo, de 40 años, fue sentenciada a 25 años de cárcel por mandar a matar a su pareja, el chancero José Gerardo Montoya Corrales, de 65 años, y con quien tuvo una relación de más 10 años.

Vargas fue condenada tras aceptar su participación en el crimen y se someterse a un proceso abreviado; lo mismo ocurrió con su hermano y un sujeto apellidado Talavera Traña, quienes recibieron la misma condena al declararse culpables ante el Tribunal Penal de Heredia.

Los jueces recetaron este castigo el martes 15 de setiembre pasado, pero la resolución fue dada a conocer hasta este martes por el Ministerio Público.

Por este mismo caso, el Tribunal Penal Heredia condenó, el pasado viernes 9 de octubre, a 35 años de cárcel a una mujer apellidada Céspedes Valverde y a un individuo de apellidos Matarrita Arguedas, quienes también fueron piezas claves en el macabro plan.

El grupo fue detenido por el OIJ el 9 de octubre de 2018. Fotos: OIJ
El grupo fue detenido por el OIJ el 9 de octubre de 2018. Fotos: OIJ
Adueñarse de millonada

Según las autoridades, la novia del chancero ideó su homicidio con el fin de adueñarse de ¢17 millones que Montoya tenía ahorrados y así comenzar una nueva relación con otra mujer

Vargas contó con la ayuda de su hermano y de Céspedes, quienes se encargaron de contactar a Talavera y a Matarrita, para que estos asesinaran a Montoya a cambio de un pago de ¢3 millones.

“La Fiscalía comprobó que el 27 de mayo de 2018, el imputado Vargas trasladó en un carro a Talavera y a Matarrita hasta San Rafael de Heredia. Una vez en el lugar, estos sujetos aprovecharon que el ofendido salió de su casa para dispararle y luego huyeron”, informó el Ministerio Público.

El grupo fue capturado el 9 de octubre de 2018 por medio de cinco allanamientos, tres en el sector de La Lucía de Guararí en Heredia, otro en calle Joyas en San Pablo de Heredia y el último en Pavas, donde Vargas fue detenida en la casa de su novia.