Silvia Coto.10 octubre
El hombre atropelló en al menos dos ocasiones a la mujer después la macheteó. Foto: Thegirlsun.com
El hombre atropelló en al menos dos ocasiones a la mujer después la macheteó. Foto: Thegirlsun.com

La costarricense Noelia Fernández Fernández, de 58 años, fue asesinada en Nueva York por su expareja, quien la atropelló y después la agarró a machetazos. Las heridas le provocaron la muerte.

Fernández vivía en Nueva York desde hacía 25 años.

Las autoridades gringas han pedido publicar en los medios de comunicación la foto del pastor Víctor Mateo, de 63 años, por ser el sospechoso principal del homicidio. El hombre había dicho a un familiar que se iba a entregar, pero esto no ocurrió y se presume que está escondido en casa de alguno de los miembros de la congregación que encabezaba.

Noelia Fernández, nació en Limón. Foto: Tomada del Facebook de la víctima
Noelia Fernández, nació en Limón. Foto: Tomada del Facebook de la víctima

La tica se hacía llamar en Estados Unidos Noelia Mateo. Falleció el jueves 3 de octubre frente al apartamento donde vivía en la avenida Ellisworth, al sureste del Bronx.

Algunos medios como The New York Times y Univisión informaron que la pareja se casó hace 20 años. El día del crimen Noelia se iba a subir a su carro y, según los testigos, Víctor la agarró de una pierna hasta que logró jalarla, la mujer se metió debajo del carro, por lo que el pastor se subió al vehículo y le pasó por encima en dos ocasiones, después la hirió con un machete en tres ocasiones.

“Ella había logrado arrastrarse desde la calle hasta un pequeño parche de hierba en la acera. Su nieto y nieta (tienen 8 y 11 años) estaban parados al otro lado de la calle en estado de shock”, declaró Dave Colon, vecino de la tica.

El pastor se dio a la fuga. Foto: NYPD
El pastor se dio a la fuga. Foto: NYPD

Noelia, quien nació en Limón, fue llevada al hospital Jacobi, en el Bronx, donde falleció.

“Mi tía era una persona muy cristiana ellos se conocieron en la iglesia", dijo Allan Söngg sobrino de Noelia.

La mujer trabajaba manejando buses escolares y tenía tres hijos, solo uno de ellos era del pastor (dominicano nacionalizado estadounidense).

“Hace mes y medio o dos meses mi tía fue a España a ver a mi primo (el hijo mayor de Noelia) y cuando ella vino fue cuando el asunto se puso mal. Ella decidió dejarlo (a Mateo). Él nunca la golpeó, nunca hubo agresión y él le dijo a mi tía, así se lo contó a mi madre, que si ella lo dejaba iban a llorar lágrimas de sangre, pero nunca pasó nada. Se puso una denuncia, pero el tipo nunca hizo nada. Hasta que pasó esto”, dijo Söngg.

La familia aseguró que los restos de Noelia se quedaran en Nueva York pues la mayoría de su familia vive allá, aunque sus padres viven en barrio Los Ángeles de San José.