Una conversación desde prisión revela que Edwin López Vega, alias Pecho de Rata, habría valorado entregar a un hombre importante a cambio de una eventual rebaja de pena en una aparente negociación con la DEA.
“Yo les doy al muchacho que me pidieron en bandeja de oro y le descuentan”.
Esa frase, pronunciada por Pecho de Rata durante una llamada telefónica desde el centro penal el 10 de diciembre de 2025, se convirtió en una de las piezas que la Fiscalía utiliza para sostener que el presunto líder criminal buscaba negociar beneficios judiciales con las autoridades estadounidenses.
La conversación fue interceptada por orden judicial y forma parte del expediente de la investigación. En ella, López Vega conversa con su hija de apellidos López Tyndall y le pide que contacte una abogada para que hable con dos personas, una abogada gringa y un exfuncionario de la DEA que actualmente asesora a personas sometidas a procesos de extradición hacia Estados Unidos.
La frase que llamó la atención de los investigadores fue: “Yo les doy al muchacho que me pidieron en bandeja de oro y le descuenten”, sin detallar el nombre de esa persona.
Para la Fiscalía, esas palabras hacen referencia a la intención de entregar información o facilitar la captura de otra persona con el objetivo de obtener una eventual rebaja de pena en Estados Unidos.
La hipótesis no surge de manera aislada. Los investigadores la relacionan con otra llamada realizada el 22 de octubre de 2025, un día después de que su hija Tyndall sostuviera una reunión en el Hotel Intercontinental, en San José, junto a la abogada defensora de López Vega, la abogada gringa y el exfuncionario de la DEA.
En esa conversación del 22 de octubre, López Vega consultó “esa plata hasta qué proceso cubre” y comentó que le habían planteado aceptar un procedimiento abreviado para cumplir una eventual condena en Estados Unidos y posteriormente regresar a Costa Rica.
Según la investigación, ambas comunicaciones evidencian que el sospechoso analizaba distintas alternativas para enfrentar el proceso de extradición y la causa por legitimación de capitales, mientras conformaba una estrategia legal con abogados tanto en Costa Rica como en Estados Unidos.
Los informes también atribuyen a su hija un papel clave dentro de la organización, al señalarla como la persona que presuntamente asumió el manejo de las finanzas del grupo criminal tras la detención de López Vega.

