Sucesos

Peón agrícola pasó dos días subido a un árbol para salvarse de cocodrilos

Vecino de Palmar Sur de Osa sufrió durante inundaciones provocadas por tormenta tropical Nate

Un simple árbol de sota caballo fue el salvavidas de don Fernando Mendoza Urbina, un peón agrícola, de 65 años.

El señor pasó dos días trepado en ese palo, junto a sus dos perritos, para salvarse de una inundación y de dos cocodrilos que le llevaban ganas.

Don Fernando forma parte de las cientos de personas que resultaron afectadas por el paso de la devastadora tormenta tropical Nate.

Mendoza recordó los momentos de angustia que pasó en la finca que cuida, en Finca 7 de Palmar Sur de Osa, al frente de la conocida camaronera.

Según don Fernando, la casita que tiene en ese terreno está rodeada de esteros que se desbordaron con los fuertes aguaceros del miércoles 4 de setiembre, al punto de que el agua le llegaba a las rodillas.

A eso de las 7 p.m. don Fernando ya no hallaba ni para dónde agarrar y como el agua estaba subiendo tan rápido, empezó a temer lo peor. Sin embargo, al alzar la vista vio el arbolote y se dio cuenta de que esa podría ser su salvación.

“A como pude me subí a un árbol de sota caballo, como a unos cinco metros de altura, ahí en una horqueta pasé desde el miércoles hasta el viernes, estuve acompañado de mis dos perritos: Princesa y Canelo”, contó.

Aunque logró huir del agua, Mendoza comentó que aún no se sentía a salvo, pues temía que el árbol se viniera abajo y esto fuera aprovechado por dos cocos que no le quitaban la mirada de encima.

“Yo solo veía agua por todos lados, había mucha corriente y el árbol se mecía de un lado al otro. Cerca de mí nadaban dos cocodrilos enormes”, añadió.

Don Fernando relató que pasó subido en ese árbol hasta el viernes, pero a mediodía ya no aguantaba, porque no había tomado agua ni comido.

“Con miedo y tomándome el riesgo de ser cazado por los cocodrilos, bajé del árbol y caminé unos quinientos metros con el agua al cuello, y caminé unos cuatro kilómetros por entre palmas hasta llegar a Finca 5”, explicó.

Mendoza dijo que en ese lugar varias personas lo ayudaron a él y a sus peluditos, le dieron agua y galletas, después llegó una patrulla de la Fuerza Pública, que lo llevó hasta un albergue en Palmar Norte, donde todavía se encuentra.

“Solo Dios me tiene con vida”, expresó don Fernando.