.8 abril, 2019
22/02/2008. Radial a la altura de los Hatillos, gente presenciando a los picones. Foto Abelardo Fonseca AutomÛviles, VehÌculos, Piques
22/02/2008. Radial a la altura de los Hatillos, gente presenciando a los picones. Foto Abelardo Fonseca AutomÛviles, VehÌculos, Piques

“A 150 metros de aquí hay una cámara de seguridad que podrá ayudar para brindar información de lo que sucedió. Nosotros venimos, pero dos oficiales no podemos contra 200 o 300 personas que están participando (haciendo piques). El llamado es para que hagan conciencia, ya que al final por irresponsabilidad de unos le privan la vida a otro”.

Esta increíble declaración, de esas que se para el sol a verlas o más bien escucharlas, la dio el oficial de tránsito Juan Manuel Sánchez Solano después de la muerte del joven Carlos Villalobos Meza, de 26 años, nieto del gran futbolista cartaginés Rafael “Fello” Meza.

Y que el muchacho sea descendiente de esa gloria del fútbol es meramente anecdótico, lo que duele es la pérdida de esa vida, con todo un futuro por delante, a causa de los irresponsables y malamansados que juegan de Rápidos y Furiosos más la negligencia de nuestras autoridades.

¿Esos dos tráficos no podían pedir refuerzos? ¿No podían llamar a la Fuerza Pública para que los apoyara? Claro, este lunes las autoridades anunciaron operativos contra los picones para tratar de salvar la torta, pero en unos días todo seguirá igual. Eso se llama atolillo con el dedo y además los picones se esconderán hasta que todo se calme.

Y confieso que si entre los picones se matan o les sucede algo a los que llegan de espectadores pues allá ellos, es parte del riesgo por su irresponsabilidad, pero en el caso de Carlos Villalobos Meza él iba como acompañante en un carro que es golpeado por un picón y lo lanza contra un árbol con el que pega violentamente. Villalobos murió en el lugar y el chofer, su amigo Sergio Mauricio Torres, está grave en el hospital Max Peralta, de Cartago.

¿Qué pasó con las benditas cámaras que iban a instalar para pescar a los choferes temerarios y multarlos? y mientras las autoridades se pellizcan y reaccionan en serio sabemos que los oficiales de tránsito con un poquito de malicia pueden detectar cuándo y dónde serán los piques.

Si don Michael Soto, ministro de Seguridad, ha tenido un gran éxito con los megaoperativos, creo que con un poquito de voluntad y coordinación este mismo método podría aplicarse contra los picones cuya huella de dolor ya es demasiado grande.

"A 150 metros de aquí hay una cámara de seguridad que podrá ayudar para brinedar información de lo que sucedió. Nosotros venimos, pero dos oficiales no podemos contra 200 o 300 persnas que están particpando (haciendo piques). El llamado es para que hagan conciencia, ya que al final por irresponsabilidad de unos le privan la vida a otro".

Esta declaración la dio el oficial de tránsito Juan Manuel Sánchez Solano.

Y esa falta de acción de los inspectores de tránsito al final terminó con la muerte del joven Carlos Villalobos Meza, de 26 años, nieto del gran futbolista cartaginés Rafael "Fello" Meza.

Y el que el muchacho sea descendiente de esa gloria del fútbol es meramente anecdótico, lo que duele es la pérdida de esa vida, con todo un futuro por delantes por los irresponsables y malamansados que juegan de Rápidos y Furiosos y la negligencia de nuestras autoridades.

¿Esos dos tráficos no podían pedir refuerzos? ¿No podía llamar a la Fuerza Pública para que lso apoyaran?

Y la verdad es que si entre los picones se matan o le sucede algo a los que llegan de espectadores pues allá ellos, es parte del riesgo por su irresponsabilidad, pero en el caso de Carlos Villalobos el iba como acompañante en un carro que es golpeado por un picón y lo lanza contra un árbol con el que pega violentamente. Villalobos murió en el lugar y el chofer, su amigo Sergio Mauricio Torres está grave en el hospital Max Peralta, de Cartago.

¿Qué pasó con las benditas cámaras que iban a instalar para pescar a los choferes temerarios y multarlos? y mientras las autoridades se pellizcan y reaccionan con este tema, los oficiales de tránsito con un poquito de malicia pueden detectar cuándo serán los piques y lugar no es problema porque ya están ampliamente indentificados al requerir ciertas condiciones especiales.

Si don Michael Soto, ministro de Seguridad, ha tenido un gran éxito con los megaoperativos, creo que con un poquito de voluntad y coordinación este mismo sistema podría aplicarse a los picones cuya huella de dolor ya es demasiado grande.