Rocío Sandí.22 octubre, 2018

El oficial de la Fuerza Pública Joseph Núñez, fue testigo de un milagro que lo hizo llorar de la emoción.

Este domingo él estaba trabajando y cuando llegó a la delegación de Grano de Oro de Turrialba una indígena estaba a punto de dar a luz.

La pequeña es la segunda hija de la pareja. Foto: Cortesía del MSP.
La pequeña es la segunda hija de la pareja. Foto: Cortesía del MSP.

“La muchacha llegó con el esposo en una carro y la llevamos en brazos hasta un albergue que hay a unos 50 metros de la delegación. Ahí un enfermero la revisó y vio que ya no daba tiempo de llevarla al hospital, por lo que me pidió que me quedara para ayudarle”, relató el oficial.

El policía se puso muy nervioso porque en sus nueve años como uniformado nunca había tenido que ayudar en un parto, pero se puso a disposición del enfermero para echarle la mano en lo que hiciera falta, ya que sabía que estaban en juego la vida de la mamá y la pequeña.

“Él me dijo que necesitaba que recibiera a la bebé para él cortar el cordón umbilical. Apenas salieron los piecitos, la chiquita empezó a llorar, fue un momento único y maravilloso. Yo recibí a esa bebita como si fuera mi propia hija, con todo el amor del mundo, hasta se me salieron las lágrimas de la emoción”, recordó.

Fue sorpresa

El parto fue muy rápido ya que la mamá, Eloiza Madrigal Camacho de 19 años, llegó a las 10:45 de la mañana a la delegación y ya las 11:04 de la mañana la pequeña había nacido.

“Por dicha todo salió bien, los papás de la chiquita no sabían el sexo del bebito porque el control del embarazo fue muy básico, nunca le hicieron ultrasonido ni nada de eso.

El oficial Joseph Núñez fue quien recibió a la pequeña cuando nació. Foto: Cortesía del MSP.
El oficial Joseph Núñez fue quien recibió a la pequeña cuando nació. Foto: Cortesía del MSP.

“Ellos hablan poco español y yo conozco algunas palabritas en lengua cabécar, entonces ahí nos fuimos comunicando; sin embargo, la mamá de la chiquita es tan tímida que no nos dijo ni el nombre que tenía pensado ponerle”, agregó.

Mientras esperaban que llegara la ambulancia que llevaría a la mamá y la pequeñita al hospital William Allen de Turrialba, la pareja le contó al oficial y al enfermero que ella es su segunda hija.

La ternurita nació en excelentes condiciones, midió 46 centímetros y pesó 2,4 kilos.

Joseph contó que él también es papá, tiene una pequeña de ocho años y un niño de tres. El amor que siente por ellos lo hizo dar lo mejor de sí este domingo.

“Después de que pasó todo, lo primero que hice fue llamar a mi mamá para contarle lo que había pasado, fue una experiencia inolvidable y si tuviera que volver a vivir algo lo haría de nuevo con todo el gusto del mundo”, aseguró orgulloso oficial.