Tres semanas después de fallecer a consecuencia de un atropello perpetrado por unos asaltantes, el oficial de la Fuerza Pública Carlos Jiménez Pérez se les apareció de forma inesperada a su esposa y a sus dos hijos pequeños para darles un conmovedor mensaje que, hasta el día de hoy, les sigue poniendo la piel de gallina.
Así lo contó a La Teja, Yerlin Taylor Barquero, esposa del uniformado, quien aseguró que ella y sus dos hijos conservan con mucho cariño ese mensaje que su esposo les dio, pues decidieron escribirlo en unas notas que guardan como un verdadero tesoro.
“Mi mamá los escribió para que no se nos olvidaran, porque en ese momento yo no tenía mente para eso, pero mi mamá los escribió y yo lo guardé en un cajón. Es algo maravilloso, es una forma en la que Dios trabaja con la mente de uno”, contó Taylor.
Aunque han pasado 13 años desde la trágica muerte de Carlos, su recuerdo sigue muy vivo en los corazones de su familia y sus seres queridos.
“Quiero seguir recordando a Carlos como una persona amable, tierna, cariñosa, con esos testimonios de sus compañeros que tengo aquí en una cajita, porque recuperamos testimonios de varios compañeros, anécdotas y cosas divertidas, para que mis hijos pudieran conocer cómo era su papá con su otra familia, que era la Fuerza Pública”.
Embestidos por asaltantes
La tragedia que cambió para siempre las vidas de Yerlin y sus dos hijos ocurrió la noche del lunes 7 de enero de 2013, cuando Carlos, de 32 años, y su compañero Jesús Peraza Garro, de 50 años, realizaban un patrullaje en el sector de Los Ángeles de Cariari, en Pococí de Limón.
De acuerdo con la información que trascendió ese día, un grupo de delincuentes ingresó de forma violenta a una casa, donde robaron varios artículos, además de un pick-up Toyota Tacoma, en el que escaparon.
La Fuerza Pública fue alertada sobre el asalto y, por cosas del destino, fueron Carlos y su compañero, quienes patrullaban en moto, los primeros en localizar el carro en el que viajaban los sospechosos.
Ambos oficiales se atravesaron en el camino de los asaltantes para cortarles el paso; sin embargo, el conductor del pick-up aceleró a fondo y se los llevó por delante.
Lamentablemente, Carlos y Jesús fallecieron de forma inmediata tras ser embestidos por el carro de los asaltantes.
El karma actuó de inmediato con los sospechosos, pues el conductor perdió el control del vehículo y cayeron a una quebrada. Un sujeto apellidado Elizondo quedó prensado dentro del pick-up y falleció tras ser llevado a un centro médico.
Medios informaron que poco después del accidente las autoridades detuvieron a tres hombres como sospechosos.
Se enteró por las noticias
Yerlin recordó que se enteró de lo que le había sucedido a su esposo prácticamente de inmediato, pues ella y sus hijos tenían el televisor encendido y, de manera casual, estaban viendo un noticiero cuando se dio la noticia.
“Me acuerdo de que ese día yo me di cuenta por la televisión, fue algo horrible; de hecho, nosotros tenemos 13 años prácticamente de no ver noticias, porque fue algo muy traumático para la familia”, contó.
Según Taylor, en aquel momento el noticiero brindó un nombre que no coincidía con el de su esposo, pero en ese instante ocurrió un hecho con el que ella confirmó lo peor.
“Él ya estaba cubierto con la sábana blanca, pero como que una compañera de él levantó la sábana y se le vieron las piernas, nada más, no se le vio la cara, pero uno como mujer conoce el cuerpo de su esposo y donde ella levantó la sábana yo dije: ‘Ese es Carlos’ y mis hijos estaban sentados conmigo, entonces para nosotros fue algo horrible”, recordó.
Ante tal escenario, Yerlin entró en negación, repitiéndose varias veces que ese no era Carlos, pero el mundo se le vino encima cuando recibió la llamada del entonces ministro de Seguridad, Mario Zamora, quien le confirmó que su esposo había muerto en el cumplimiento del deber.
“En ese momento, literalmente, mi cuerpo cayó al suelo y mi hermano me levantaba y yo me volvía a derretir. Todo se me vino abajo, absolutamente todo, porque como le comentaba un día de estos a mi hijo, nosotros éramos tan unidos que todo lo hacíamos juntos”.
Despedido con honores
Carlos fue despedido por sus seres queridos en El Cairo de Siquirres, Limón, pues su mamá le pidió a Yerlin que, por favor, lo enterrara en esa comunidad que lo vio crecer, pues ella deseaba tenerlo cerca.
“Lo llevamos hasta Siquirres, íbamos en una patrulla con la sirena encendida y al entrar a El Cairo todas las personas estaban afuera, rindiéndole homenaje y fue algo tan emotivo, porque a él lo conocían muchas personas y era demasiado querido.
“En ese funeral había más de 500 personas, no cabía la gente, y ahí fue donde yo dije: ‘Bueno, ya no tengo a Carlos, pero cuando algún día yo muera, yo quiero que la gente me recuerde con ese carisma, con esa emoción, yo quiero ser como él’”.
Ese mismo día, Yerlin decidió que quería continuar con el legado de su esposo y que sus hijos siguieran ese mismo camino, no para ganar popularidad ni destacar, sino para dejar un bonito recuerdo en los demás, tal y como lo hizo Carlos.
Taylor recordó que otro tema muy difícil para ella fue explicarle a su hija, que en ese entonces tenía tres años, lo que había pasado con su papá.
“Yo no sabía cómo decírselo; gracias a Dios, ella se dio cuenta porque yo no sabía cómo decirle. En la entrada de la iglesia, cuando iba pasando el ataúd, mi hija dijo: ‘Mami, verdad que ahí está mi papá, en esa caja’, hasta que se me pone la piel de gallina de solo recordarlo”.
Último adiós en sueños
Yerlin y sus hijos recibieron el último adiós de Carlos aproximadamente tres semanas después de su muerte, pues los visitó en sueños. Lo sorprendente es que cada sueño fue diferente y ocurrió con muy pocos días de diferencia.
“Yo no creía en los sueños, pero a nosotros nos pasó que yo tuve un sueño, Breyton tuvo un sueño y Evelyn tuvo un sueño. A ella se le presentó el papá y le dijo: ‘Mi amor, yo estoy en el cielo, estoy bien, la dejo con su mamá y con su hermano. Ustedes tienen que cuidarse los tres’, entonces ella ya ahí sí entendió lo que estaba pasando”.
En cuanto a Yerlin, en su sueño Carlos le dio un mensaje que la llenó de fortaleza para enfrentarse de nuevo a la vida.
“El mío fue que yo estaba acostada en mi cama y era como un sueño dentro de un sueño. Él llegó vestido de blanco, uniformado, con el uniforme de policía, pero todo de blanco, como si fuera la Marina: y me despertó, yo sentí donde me tocó y me asusté porque yo sabía que él estaba fallecido.
“Entonces le dije: ‘¿Usted qué está haciendo aquí?’, y me respondió: ‘Mi amor, es que me escapé un momentito para venir a decirle que estoy superbién, me encanta el cielo, es maravilloso, y quiero decirle que siga adelante, que usted es fuerte, yo confío en usted, usted puede’. Él siempre me decía esas cosas".
En el sueño de Breyton, su papá lo visitó precisamente durante la misa de su funeral.
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“Mi hijo dice que nosotros estábamos sentados en las bancas de la iglesia atrás y que él se asomó para ver hacia afuera y que Carlos lo saludó y lo llamó con la mano, entonces él salió y le dijo: ‘Breyton, es que yo no quiero que su mamá me vea, pero sí quería hablar con usted para decirle que ahora usted va a ser el hombre de la casa y que tiene que proteger a su mamá y a su hermana, pero sepa que yo estoy bien’”.
No se hizo justicia
Lamentablemente, el caso judicial por la muerte de ambos oficiales no terminó en nada, pues solo un hombre apellidado Ávila fue llevado a juicio por esos hechos.
Sin embargo, los jueces a cargo del debate decidieron dictar una sentencia absolutoria a su favor, alegando que el Ministerio Público no logró comprobar a ciencia cierta si Ávila era el conductor del pick-up involucrado en la muerte de los oficiales o si más bien era Elizondo (fallecido en el accidente) quien iba detrás del volante.
“Yo ni siquiera fui al juicio porque no quería ver a esa persona, uno no sabe si puede tomar represalias. Yo ya no quería pensar en nada de eso, porque nada ni nadie me iba a devolver a Carlos, entonces me enfoqué en pensar cómo sobrevivir, porque cada día era más difícil que el anterior”, dijo Yerlin.
Fundación para ayudar a otros
Mientras afrontaba la dolorosa pérdida de su esposo, Taylor descubrió que la familia de un policía fallecido tiene muchas carencias, por eso fue que, motivada por un consejo de Juan José Andrade, antiguo director de la Fuerza Pública, decidió crear la fundación Héroes Azules de Costa Rica, que tiene como fin brindar apoyo a las familias de oficiales fallecidos en el cumplimiento del deber.
“La fundación se constituyó y nosotros todos los años trabajamos en hacerles una fiestita a las familias en diciembre. Recaudamos fondos y buscamos padrinos, para que cada uno le dé un regalo a un niño,
“Somos una familia, hacemos una actividad en diciembre en el Museo de los Niños o en el Ministerio de Seguridad Pública, para darles un ratito agradable, porque la Navidad es algo terrible, cuando usted ve la silla vacía de ese ser que ya no está, y con el que ya no puede compartir. Entonces tratamos de que sea un tiempo ameno, en el que contamos historias”.
Yerlin comentó que su sueño es que la fundación crezca para así poder brindar una atención integral. Si usted desea colaborar, puede comunicarse con ella al teléfono 8588-7925.





