Los uniformados están capacitando a los padres de familia para que se pellizquen y eviten que sus hijos participen en actividades en las que pueden estar en peligro

Por: Rocío Sandí 1 abril, 2019
Los organizadores llevan gran cantidad de guaro a las fiestas de menores de edad. Foto: MSP.

Encontrar a colegiales intoxicados, tan ‘perdidos’ que no recuerdan ni dónde viven y expuestos a sufrir abusos de todo tipo, son situaciones comunes que se dan en las famosas megafiestas juveniles que muchos vivazos organizan para sacarle plata a estudiantes.

Cansados de ver ese tipo de escenas, los oficiales de la Fuerza Pública de Cartago decidieron declararle la guerra a dichas actividades irresponsables.

Erick Calderón, director regional de la policía de esa zona, ha estado dando charlas a padres de familia de distintos colegios para explicarles los peligros que enfrentan los muchachos y aconsejarlos sobre cómo actuar cuando los hijos les piden permiso para ir a una de esas fiestas.

“La última reunión fue el jueves pasado en el Liceo Vicente Lachner Sandoval, ahí estuvimos con unos 100 padres. Ya anteriormente visitamos el colegio San Luis Gonzaga, a esa llegaron 700 papás y la idea es visitar mas centros educativos para explicarle a los encargados de los muchachos cómo funcionan las megafiestas juveniles, también llamadas serenatas, intercolegiales, fiestas de neón o puestos.

Los policías de Cartago están afilando a los papás para sepan los riesgos de estas actividades. Foto: MSP.

“Una de las principales cosas que deben saber los papás es que detrás de estas actividades hay personas inescrupulosas que hacen negocio con el dinero de sus hijos. Hay gente que vive de organizar estas fiestas, ellos ofrecen el paquete completo: el alquiler de la finca o casa, la música, comida, transporte, licor y hasta llevan personas para que les vendan drogas a los muchachos”, aseguró el jefe policial.

Calderón explicó que estos vivazos siempre buscan hacer las actividades en lugares alejados de la ciudad para que haya menos control por parte de los papás y de las autoridades.

“Los organizadores van y hablan con los dueños de las fincas y las alquilan diciendo que harán una actividad con un grupo de amigos y en realidad son fiestas llenas de excesos, drogas y peligros. Nosotros hemos visitados estos lugares después de las fiestas y encontramos envoltorios y residuos de drogas, botellas de licor, montones de condones usados y basura por todo lado.

“Cuando hemos llegado mientras se están llevado a cabo las fiestas nos hemos encontrado con que el organizador no está en el evento y nunca aparece. Otras veces sí está, pero niega cualquier tipo de responsabilidad con el alcohol y las drogas que se encuentran en el evento”, comentó.

“Un muchacho puede estar grande, hasta tener barba, pero si tiene menos de 18 años sigue estando bajo la responsabilidad de los papás y ellos deben responder”, Erick Calderón, jefe policial de Cartago.
Los oficiales han encontrado todo tipo de drogas en las megafiestas juveniles. Foto: MSP.
Creatividad sin límites

El oficial cuenta en las charlas que los jovencitos hacen lo que sea para poder camuflar drogas y meterlas a las fiestas.

“Hemos encontrado estas sustancias escondidas dentro de frutas, en los cosméticos, en la parte interna de los celulares, en lugares impensados. En estas actividades es común el uso de cocaína, crack, ketamina, LCD en parches que se colocan debajo de la lengua, además de marihuana en puchos, cigarros, quequitos o galletas que a veces las mamás han ayudado a preparar sin darse cuenta que usaron aceite con marihuana, por ejemplo”, detalló.

El policía asegura que ellos no pretenden que los papás encierren a los muchachos en una burbuja, pero sí les piden que sean responsables con el cuido de los muchachos.

“El secreto es tener una buena comunicación con los jóvenes, que haya apertura y tanto los papás como los adolescentes sean honestos. Ahora hay muchos medios de comunicación, los mismos padres se pueden comunicar por grupos de WhatsApp cuando se va a llevar a cabo una fiesta para que sepan cuáles personas van a ir y quiénes se encargarán de poner orden.

Tenga mucho cuidado cuando deja ir a su hijo a una fiesta, podría estar en peligro.Foto: Eyleen Vargas.

“También es importante que los encargados de los muchachos vayan y los recojan a las fiestas, ya que muchos se quedan sin plata y tienen que caminar largas distancias en lugares solitarios, exponiendo sus vidas. Si los muchachos regresan solos a la casa es bueno que alguien los espere y vea en qué condición llegan, cómo hablan, cómo caminan, si tienen los ojos rojos, todo eso es importante”, expresó.

El jefe policial le pide a la gente que cuando se den cuenta que se llevará a cabo una megafiesta juvenil en cualquier parte del país llamen al 911 y la reporten. Si la actividad se está llevando a cabo Cartago pueden avisar a la dirección regional al teléfono 2586-4790.

Calderón dijo, además, que él y sus compañeros pueden recibir a los padres interesados en hablar de ese y otros temas de seguridad en las oficinas localizadas 200 metros al este y 25 al norte de la basílica de Los Ángeles.

Hay todo tipo de fiestas, algunas en las que la cuota por persona es de apenas tres mil colones y otras en las que es de hasta ¢60 mil, que aunque parezca un alto monto para muchachos que muchas veces no tienen ingresos, ellos se las ingenian para conseguir la plata con amigos o por medio de negocios.