Adrían Galeano Calvo.5 julio
Vargas fue capturado luego de que los oficiales lo vieron en una pura nervia. Foto: MSP
Vargas fue capturado luego de que los oficiales lo vieron en una pura nervia. Foto: MSP

A dos vivazos, uno de apellido Siles y otro de apellido Vargas, que eran buscados por las autoridades se les acabó la fiesta gracias al colmillo de oficiales de la Policía de Fronteras.

Los bichos fueron capturados este viernes en Golfito de Puntarenas y en Sarapiquí de Heredia mientras los uniformados realizaban recorridos preventivos.

El primer caso ocurrió el miércoles en el puesto del kilómetro 35 en Guaycará de Golfito, sin embargo, el Ministerio de Seguridad Pública lo dio a conocer hasta este viernes.

En ese lugar los oficiales pararon un carro que regresaba de la frontera con Panamá y se dirigía hacia San José.

Al revisar la información de los ocupantes del chuzo descubrieron que entre ellos estaba Siles, quien tenía una orden de captura por el delito de desobediencia desde el pasado 21 de marzo.

La segunda captura ocurrió el jueves en las cercanías del muelle de Fátima, en Llanuras del Gaspar, en Sarapiquí.

Un grupo de policías observó a Vargas, quien empezó a comportarse muy sospechoso apenas los vio, por lo que se le pusieron al corte.

Según información policial, él contaba con una orden captura por el delito de portación ilegal de arma permitida (andar una pistola sin los respectivos permisos).

“Vargas era requerido, desde el pasado cuatro de junio, por el Tribunal de Flagrancia del Segundo Circuito Judicial de Limón, por lo cual fue remitido a dicha instancia judicial”, informó el Ministerio de Seguridad Pública.

Tanto Siles como Vargas fueron entregados a la Policía Judicial para que sean presentados a los respectivos tribunales y enfrenten las causas que tienen pendientes.