Silvia Coto.27 diciembre, 2019

Los Policías no solo se han encargado esta Navidad de cuidar las calles, sino que han visitado distintos lugares, como si fueran colachos, para llevar alegría a niños y viejitos de distintas comunidades.

Los chiquitos disfrutaron de un delicioso pastel. Foto: Guillermo Solano, MSP
Los chiquitos disfrutaron de un delicioso pastel. Foto: Guillermo Solano, MSP
El personal del hospital se vistió de duendes y sorprendieron a los chiquitos. Foto: Guillermo Solano
El personal del hospital se vistió de duendes y sorprendieron a los chiquitos. Foto: Guillermo Solano

Los estudiantes de la Academia Nacional de Guardacostas en lugar de pasar la Navidad con sus familias se fueron a compartir con los adultos mayores del Hospital de Quepos. Ellos pasaron el ratito con algunas personas que no conocían y que no iban a recibir visita de sus familiares.

Los Guardacostas compartieron con los adultos mayores. Estas tareas los harán mejores profesionales. Foto MSP
Los Guardacostas compartieron con los adultos mayores. Estas tareas los harán mejores profesionales. Foto MSP

Los futuros oficiales los acompañaron a tomarse un yodito con repostería y además de saludarlos estos abuelitos les compartieron muchas de sus historias, las cuales ellos escucharon detenidamente.

“Los estudiantes realizaron esta actividad como parte de la formación humanística que les brinda la Academia Nacional de Guardacostas, a fin de que aprendan a servir a la comunidad y, en especial, a las personas que se encuentran en condiciones más vulnerables.

"Los jóvenes estudiantes del Curso Técnico Medio en Guardacostas (TMG29) distribuyeron esta Navidad entre sus clases de cortesía y disciplina, así como mecánica básica de motores y educación física con estas actividades de proyección comunal”, informó el Ministerio de Seguridad.

Los ofis le pusieron bonito a la pintada de caritas.Foto Guillermo Solano
Los ofis le pusieron bonito a la pintada de caritas.Foto Guillermo Solano

La misión de estos jóvenes para estas fiestas era llevar un mensaje de esperanza, amabilidad y cariño que les permita crecer como personas y enfrentar de mejor manera su trabajo.

Muchas sonrisas
Los futuros oficiales escucharon varias historias de los abuelitos. Foto: MSP
Los futuros oficiales escucharon varias historias de los abuelitos. Foto: MSP

Otros que dieron el ejemplo fueron los oficiales de Corredores y los doctores de pediatría del Hospital de ese cantón del sur, quienes se fueron a la reserva indígena “Gnöbe”, en la pura frontera con Panamá, para repartir felicidad pura.

Los ofis y los médicos se organizaron desde mediados de año para llevar regalitos y armar un pachangón.

A los niños apenas los vieron llegar, sobre todo a los doctores vestidos de duendes, se les iluminaron sus caritas.

Jenny Orozco, funcionaria del hospital, nos contó que ellos tenían tanta ilusión como los niños.

“Entregar regalos es un honor, colaborar entre ambos con la comunidad, hemos trabajado durante varios años con la policía que siempre nos da soporte, es una bendición no solo venir a dejar los regalos sino compartir y ver sus sonrisas, nos alegra que esto sea el inicio de algo bonito”, dijo Orozco.

Los niños recibieron unos regalos lindísimos. Foto: Guillermo Solano
Los niños recibieron unos regalos lindísimos. Foto: Guillermo Solano

Los pequeños recibieron regalos, comieron, jugaron y también los oficiales les pintaron la carita y les hicieron figuras con globos.

La oficial Yerling Céspedes, aseguró que para ellos la intención es llegar a todos los lugares, incluso a los más alejados, y por eso eligieron dicha zona indígena.

“Esta es una comunidad con algunos problemas pero ellos tienen muchas ganas de capacitarse en seguridad comunitaria y hemos estado compartiendo mucho, para nosotros es muy importante que sobre todo los niños sepan que somos sus amigos”, dijo Céspedes.

La piñata fue una de las cosas que más disfrutaron los peques. Foto: Guillermo Solano
La piñata fue una de las cosas que más disfrutaron los peques. Foto: Guillermo Solano

En la comunidad aseguraron sentirse muy agradecidos de que este año los tomaran en cuenta.

“La comunidad se ha sentido muy emocionada, muy satisfecha, son pocas las instituciones y personas que llegan hasta estas zonas a compartir con los niños, ellos, y claro, todos nosotros nos sentimos muy especiales”, dijo José Morales, quien vive en la reserva.