El juicio por el femicidio de Nadia Peraza sumó un elemento aún más perturbador, con la declaración de uno de los agentes que atendió la escena donde fueron localizados los restos.
Carlos Robinson, investigador del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), confirmó ante el tribunal que, en su momento, los oficiales llegaron a manejar la hipótesis de que parte de los restos de la víctima pudieron haber sido consumidos.
Sin embargo, recalcó que se trató únicamente de una línea de análisis que nunca pudo confirmarse.
El agente explicó que varios tejidos blandos fueron encontrados en recipientes comúnmente utilizados para almacenar comida.
“Los tejidos blandos, muchos de ellos, estaban en recipientes que se utilizan para alimentarse, para el consumo. Algo tan característico es que comentábamos que las personas que viven solas y compran alimento o carne para consumir, siempre separan las carnes para no tener que descongelar todo”, expresó Robinson durante su declaración.
Según indicó, la forma en que estaban distribuidos los restos —en bolsas separadas y envases similares a los que se usan para dividir porciones de comida— llamó la atención de los investigadores.
El hecho de que no se encontraran todos los restos llevó al equipo a considerar distintos escenarios.
“Dialogábamos ahí y una de las hipótesis que no se puede descartar es que la persona que cometió este acto puede haber estado consumiendo lo que estaba dentro de la refri, los tejidos”, reiteró el agente.
No obstante, Robinson fue enfático en que esa posibilidad nunca pasó de ser una hipótesis de trabajo dentro del análisis investigativo y que no pudo ser corroborada con pruebas concluyentes.
Su testimonio forma parte del proceso judicial que se sigue por el femicidio de Nadia Peraza, en el que Jeremy Buzano figura como único acusado.
