Adrían Galeano Calvo.31 marzo
Lo que le da fuerza a Laly son los recuerdos bonitos de su amada
Lo que le da fuerza a Laly son los recuerdos bonitos de su amada "China". Fotos Melissa Fernández

Una psíquica le confirmó a Laly Campos Guerrero que el sueño que tuvo con su sobrina Karen Arias Campos, quien desapareció hace 19 años, era la despedida que la joven quería darle, pues aseguró que la misma muchacha le dijo que ya no la encontrarían con vida.

Esta no era la primera vez que Campos vivía una experiencia de este tipo, ya que durante la investigación del caso un parasicólogo le reveló detalles sobre lo que le habría ocurrido a Karen, incluso, le señaló el lugar donde habría sido enterrada.

Esta clase de situaciones convirtieron la desaparición de la China, como era conocida entre sus familiares y amigos, en uno de los casos sin resolver más misteriosos en la historia del país.

Extraña desaparición

Doña Laly contó que ella cuidó de Karen desde el 30 de noviembre de 1997, luego de que la mamá de la joven falleciera victima del alcoholismo y la drogadicción. Campos aseguró que veía a la China como a su propia hija.

La desaparición de la joven ocurrió la tarde del sábado 22 de julio del 2000, para ese entonces Karen tenía tan solo 16 años y cursaba el noveno año en el Liceo Roberto Brenes Mesén, en Hatillo.

Su tía recordó que tal y como lo hacía todos los sábados, Karen salió a eso de las 6:30 p.m. de su casa en Hatillo 8 para dirigirse a la iglesia Clínica de Almas, en donde formaba parte de un grupo de danza. Ese día llovió mucho y esto de cierta manera le dio un mal presentimiento a doña Laly.

“Como a las diez de la noche mi esposo me dijo que la China no había regresado. Llamé a mi mamá para ver si Karen estaba ahí y me dijo que no, llamé a las amigas de ella de la iglesia y me dijeron que Karen ni siquiera había llegado”, contó.

Durante la noche de ese sábado y la madrugada del domingo Campos y su familia buscaron a la China por todos lados, pero al no obtener respuesta alguna decidieron ir al OIJ a poner una denuncia por su desaparición.

Karen era una joven tranquila que se dedicaba de lleno al estudio, a su familia y a Dios. Foto cortesía Laly Campos.
Karen era una joven tranquila que se dedicaba de lleno al estudio, a su familia y a Dios. Foto cortesía Laly Campos.
Llamada misteriosa

Durante todo un mes, doña Laly y su familia no tuvieron ninguna noticia sobre el paradero de Karen, pero todo cambió el día en que recibieron una extraña llamada desde la cárcel La Reforma, en San Rafael de Alajuela.

“Un hombre de apellido Fitzgerald me llamó de la cárcel y me dijo que no buscara más a Karen porque ella estaba muerta, pero él sabía lo que le había pasado. Llamé al OIJ y ellos al investigarlo me dijeron que no le hiciera caso porque se trataba de un estafador”, contó.

Campos dijo que el reo no tiró la toalla y la llamó todos los días durante un mes, hasta que ella no aguantó más y aceptó irlo a visitar.

“Él me lo dijo todo, me contó que quien mató a mi sobrina era un sujeto de apellido Ríos, me dio el número de placa y el color del carro y hasta la dirección de la casa de él. Me dijo que él estaba enamorado de Karen, pero como ella nunca le hizo caso la subió a la fuerza al carro porque quería violarla, pero se le fue la mano”.

Pero eso no fue todo, el reo sacó una carta que aseguró fue escrita por el asesino para dejarle un mensaje a otro compinche y que dentro de esta Ríos decía que su actual pareja ya sabía lo que él le había hecho a Karen.

“Ella quería estudiar dibujo arquitectónico, le encantaba eso y además era buenísima dibujando planos y esas cosas en Artes Industriales del colegio”, dijo Laly Campos, tía de Karen.

Del otro lado de la carta Fitzgerald dibujó un croquis para señalarle a Campos donde estaba enterrado el cuerpo de su sobrina, indicándole que ese lugar era un terreno que está detrás del motel El Retiro, en San Rafael Abajo de Desamparados.

“Llevé el papel al OIJ y ellos hicieron las pruebas de escritura y me dijeron que la letra de la carta coincidía con la del supuesto asesino, quien tenía un expediente grandísimo. La investigadora a cargo del caso fue a la cárcel y el hombre les mantuvo la misma versión”, añadió Campos.

Pocos días después la investigadora, Elizabeth Leiva, le pidió ayuda a la familia para llevar un bus cargado de agentes judiciales hasta el terreno donde se suponía estaba el cuerpo; sin embargo, luego de varias horas de búsqueda no hallaron nada.

Ayuda paranormal

Laly contó que poco tiempo después recibió la llamada de uno de sus tíos, quien le dijo que había un parasicólogo que quería hablar con ella para ayudar en el caso de Karen. Aunque Campos tenía sus dudas decidió aceptar la oferta, pues ya no hallaban qué hacer.

El día que Karen desapareció ella se dirigía hacia la iglesia Clínica de Almas en Hatillo. Fotos Melissa Fernández
El día que Karen desapareció ella se dirigía hacia la iglesia Clínica de Almas en Hatillo. Fotos Melissa Fernández

“Nos reunimos en un saloncito del OIJ y de verdad él sin saber, porque nada se había hecho público, confirmó todo lo que el reo nos dijo, que ella estaba muerta y enterrada.

"La investigadora le enseñó el número de cédula, la fecha de nacimiento y el nombre del supuesto asesino para ver qué le decía todo eso y el parasicólogo le señaló que ese era el asesino, pero que fue ayudado por dos hombres más”.

La detectiva del OIJ y la tía de Karen llevaron al psíquico al terreno que había sido señalado por el reo en el croquis y este les confirmó que en efecto el cuerpo de la joven estaba enterrado ahí, pero no podía encontrarlo porque un “libro talismán” se lo impedía. Laly recordó que Karen llevaba dentro su bolso una pequeña Biblia.

Campos pensó que finalmente el OIJ iba a detener a Ríos, ya que además de lo dicho por el reo y el psíquico tenían confirmado que la carta fue escrita por él, pero eso nunca pasó.

“Nada pasó con él, en el OIJ me decían que no podían hacer nada porque sin cuerpo no había delito. No entiendo qué pasó ahí, qué pasó con esa línea de investigación, no sé porque no lo detuvieron al menos para interrogarlo”, comentó.

El OIJ confirmó que el caso sigue abierto y que realizaron todas las diligencias posibles hasta el momento.

Además indicaron que todavía se hacen comparaciones cuando aparecen cuerpos que no están identificados y se consulta constantemente al Tribunal Supremo de Elecciones para ver si Karen ha sacado su cédula, pues actualmente tendría 33 años, todo con resultado negativo.

La despedida

Frustradas por no recibir la ayuda que esperaban por parte del OIJ, Laly y su hermana decidieron recurrir a una famosa psíquica en Pavas, con la esperanza de que ella les pudiera revelar algo más sobre el caso de su sobrina.

“Yo no quise entrar, mi hermana fue sola, la señora le dijo que no la buscáramos más, que no la íbamos a encontrar en este mundo. Dijo que ella (Karen) estaba muerta y que ya se había comunicado por medio de un sueño con alguien que ella quería mucho para decirle que estaba bien y que no la buscaran más”, mencionó.

Doña Laly dijo que cuando su hermana salió de la casa de la psíquica y le contó lo que ella había dicho estuvo a punto de desmayarse, pues pocos días antes de esa visita tuvo un sueño con la China.

Pese a las constantes publicaciones las pistas sobre el caso de Karen son muy pocas. Foto Archivo.
Pese a las constantes publicaciones las pistas sobre el caso de Karen son muy pocas. Foto Archivo.

“En el sueño tocó la puerta de mi casa, al verla le dije ‘¡China, es usted!’ y le pregunté dónde había estado, pero me respondió que no me podía decir eso, solo me dijo que no me preocupara porque ella estaba muy bien. Luego entró y se sentó en el sillón y me dijo ‘Laly, qué linda casa, ahora si estás más tranquila verdad’, yo le volví a preguntar dónde estaba y me repitió que ella estaba bien donde estaba, que no la buscara más”, recordó.

Lo último que le dijo en ese sueño fue: “No se preocupe porque yo nunca me voy a ir de su lado, yo siempre voy a estar con usted”.

En Panamá

La última versión que surgió sobre Karen es que ella estaría viviendo junto a un hombre en Panamá, a donde habría sido llevada en contra de su voluntad.

La tía de la China dijo que esta versión se dio a conocer seis meses después de la desaparición, cuando una mujer dijo que vio a Karen subiéndose a un bus con un hombre de apariencia árabe. El OIJ solicitó la ayuda de la Policía de Panamá, pero nunca ubicaron a la joven.

33 años tendría Karen Arias Campos en la actualidad.

Esta teoría volvió a oídos de la familia hace poco más de dos años, ya que luego de un reportaje de la cadena Univisión sobre el caso de Karen, una mujer llamó para decir que vio a Arias con un mafioso panameño y dos chiquitos, pero el OIJ indicó que esta versión tampoco fue confirmada por las autoridades de ese país.

Un nuevo comienzo

La desaparición de la China cambió por completo su vida, ya nada le interesaba, solo quería saber qué había pasado con Karen.

“La casa se me convirtió en una cárcel, yo pasé dos años encerrada en la casa porque esperaba que llamaran, decía que no me podía mover de ahí porque esperaba que ella apareciera”, dijo.

Sin embargo, doña Laly se dio cuenta que esa no era la vida que merecían sus dos hijos, Jason y Tiffany, por lo que tomó la decisión de vender su casa en Hatillo para buscar un futuro mejor para su familia en Atenas de Alajuela.

“Mi papá fue quien vino a ver esta casa primero y me trajo a verla, a mi me encantó, entonces, yo le dije que yo vendía mi casa y compraba esa, pero después me dijo que no y yo desistí de la idea. Luego me llamó la dueña de esta casa y me dijo que le habían contado que a mi me gustó mucho y me dijo que era mía, que solo me la iba a vender a mí y que si quería fuera de una vez por las llaves”, detalló.

Campos dijo que cuando se pasó de casa se deshizo de todas las cosas de Karen porque le dolía mucho estar viendo esas pertenencias, lo único que conservó fue el traje de danza que usaba en la iglesia, pero lo tuvo por poco tiempo.

“Tuve otro sueño con ella que vino y me tocó la puerta y le dije ‘¿China, otra vez usted?’ y me respondió que venía para pedirme un favor, que le devolviera el traje de danza, pero yo no quería porque era lo único que tenía de ella. Hace como un año y medio lo boté porque no sabía que hacer con él y no quise quemarlo”, añadió.

Capítulo sin cerrar

El próximo lunes 22 de julio se cumplirán 19 años de la desaparición de Karen y pese al paso de los años sus seres queridos aún no pierden la esperanza de que esta historia tenga un capítulo final.

“Uno nunca sabe, uno como que pierde la fe de encontrarla viva, pero no pierde la esperanza de al menos saber qué pasó, que alguien le dijera a uno que al menos encontraron los restos de ella, porque esto es algo así como una página del libro de la vida de uno que no cambia, que nunca se cierra”, dijo doña Laly.