Iker Elián Alvarado Rivera, de apenas siete años, es el niño que murió baleado en Limón la noche del Día del Niño.
El pequeño regresaba de una escuela de fútbol y lo llevaban de camino a su casa cuando el vehículo en el que viajaba fue atacado a balazos en Pueblo Nuevo de Limón.
Tras el ataque, Iker fue trasladado al Hospital Tony Facio, donde se realizaron gestiones para llevarlo por vía aérea al Hospital Nacional de Niños.
Ahora, la presidenta Laura Fernández Delgado ordenó investigar los presuntos retrasos que se dieron durante la coordinación de ese traslado aéreo.
En una carta enviada este 10 de setiembre a los ministros de Obras Públicas y Transportes y de Seguridad Pública, y a la presidenta ejecutiva de la CCSS, Fernández solicitó un informe detallado en un plazo de tres días sobre lo ocurrido.
La mandataria pidió establecer qué hizo cada institución, reconstruir la cronología de las actuaciones, determinar si se aplicaron correctamente los protocolos y precisar cuáles circunstancias pudieron afectar los tiempos de respuesta.
Uno de los puntos que la Presidencia pidió esclarecer es si el menor se encontraba en condiciones médicas aptas para ser trasladado por vía aérea durante el período en que se realizaron los trámites para concretar el vuelo.
Además, Fernández ordenó abrir una investigación preliminar y, si corresponde, iniciar procedimientos administrativos para determinar eventuales responsabilidades legales.
La solicitud presidencial ocurre luego de que trascendieron cuestionamientos sobre el tiempo que tomó coordinar el traslado aéreo y la llegada de personal especializado desde San José.
Ahora el Gobierno busca determinar qué ocurrió durante esas horas y si hubo actuaciones o retrasos que deban sentar responsabilidades.

