Adrían Galeano Calvo.13 junio
Calderón dijo que Alex trabajaba en un catering service desde hace tres años. Foto tomada de Facebook
Calderón dijo que Alex trabajaba en un catering service desde hace tres años. Foto tomada de Facebook

Uno de los sueños de Alex Retana Corrales, de 21 años, era ahorrar lo suficiente para comprarse su primer carrito; sin embargo, perdió la vida al recibir una puñalada, después de un pleito en una mejenga.

Retana falleció la tarde de este lunes en la urbanización La Palma, en Cinco Esquinas de Aserrí. Al parecer, un joven de apellido Sequeira, con quien tuvo una discusión en medio de una mejenga en un fútbol cinco, lo atacó en las afueras de su casa.

El sospechoso del homicidio fue detenido ese mismo día dentro de una casa en la que se estaba escondiendo. De momento se encuentra a las órdenes del Ministerio Público.

Tony Calderón, amigo de Retana, recordó al joven como una persona muy humilde y trabajadora, que no tenía problemas con nadie. Calderón dijo que conoció a Alex hace tres años, porque desde entonces trabajaban juntos en un "catering service".

“Grupo Nazca se llama la empresa, la verdad todos consideramos esa empresa una familia, ahí todos nos ayudamos en lo que podemos y así, fuera del trabajo también nos veíamos y salíamos a vacilar, a comer, inclusive hasta por unas birrillas y así”, dijo.

Grandes amigos.

En esos tres años Alex y Tony se hicieron grandes amigos, al punto de considerarse hermanos, por eso es que Calderón conocía muchos de los sueños que tenía Retana, como el de comprarse un carrito.

“Él me decía que aparte de que le gustaba mejenguear quería conseguirse un carrito, quería independizarse. Él no fue una persona problemática, nunca lo vi discutir con nadie, más bien era muy humilde, tranquilo, trabajador, él me enseñó demasiado ahí donde trabajábamos”.

Entre todos los recuerdos que tiene junto a su amigo Calderón destacó uno que es muy especial para él, ya que refleja lo que fue Alex en vida.

“Me acuerdo que un domingo llegamos tarde de unos eventos, tan tarde que ya no había medios de transporte y yo estaba sin carga en el celular, él fue el único que se ofreció a esperar a que yo pudiera hacer algo a ver si me podía ir. Al final no pude hacer nada, entonces él se quedó conmigo esperando a que amaneciera para que pudiera irme” recordó.