La práctica médica se rige por una serie de principios básicos que dictan la forma en que un médico debe hacer su trabajo y la forma en que debe analizar al paciente, además de la generación de algunos análisis médicos básicos de acuerdo a los síntomas y padecimientos de cada caso.
La mala praxis médica es un delito culposo, es decir, los procedimientos que se hacen sin cuidado, sea por negligencia, porque no se sigue el protocolo médico, se omite realizar un examen o un procedimiento básico que debía realizar el médico en ese momento, por imprudencia o falta de precaución.
La ciencia y técnica es de medular importancia y siempre la Fiscalía hará una remisión a la sección de medicina forense del Organismo de Investigación Judicial, para que peritos determinen la existencia o no de un mal procedimiento al realizar el tratamiento, la operación o la consulta médica del paciente.
La mala praxis se puede encontrar en distintos delitos como tales, ya que, se depende del resultado final del paciente para determinar el tipo de delito que se perseguirá. Así por ejemplo, si la persona muere en manos del médico corresponde el delito de homicidio culposo.
Si en una extracción de órganos, por ejemplo, se provocan lesiones, el médico será sancionado con penas desde uno y hasta diez años de prisión, de acuerdo con la lesión que se produzca.
Además, el artículo 384 bis del Código Penal, sanciona con pena de ocho a 16 años a la persona que comercialice órganos humanos.