Rocío Sandí.15 julio
Nunca se supo quién fue el desalmado que le arranco a Grecia parte del pico. Foto: Shirley Vásquez / Archivo.
Nunca se supo quién fue el desalmado que le arranco a Grecia parte del pico. Foto: Shirley Vásquez / Archivo.

El 7 de enero del 2015 la historia de la tucancita Grecia conmovió al país ya que un ingrato la agredió y le arrancó parte del pico.

Durante meses el ave acaparó los medios de comunicación ya que contra los pronósticos, el valiente animal luchó por adaptarse para vivir con su nueva condición, lo que motivó a especialistas a buscarle una solución.

En enero del 2016 el Zoo Ave dio a conocer la prótesis que le prometía a Grecia una vida normal y el resultado fue mejor de lo esperado, tanto así que cadenas de televisión internacionales vinieron al país a hacer documentales del caso.

Pero, ¿cómo está el ave ahora?

La emplumada tiene ya unos seis años de edad y vive como una reina en un recinto que hasta hace poco tenía solo para ella, en el centro de rescate animal donde se comprometieron a ayudarla.

Los funcionarios del Zoo Ave prefirieron dejarla sola porque temían que si estaba cerca de algún otro animal este podía herirla, sin embargo, hace unos ocho meses llegó al centro el compañero ideal para Grecia.

La tucancita se ha adaptado muy bien a la prótesis que le pusieron en el Zoo Ave. Foto: Natalia Rodríguez.
La tucancita se ha adaptado muy bien a la prótesis que le pusieron en el Zoo Ave. Foto: Natalia Rodríguez.

Un buen samaritano recogió un tucán herido en Limón y cuando los especialistas lo revisaron se dieron cuenta de que había recibido un balazo en una ala. El ave logró recuperarse, pero quedó con un problema que no le permite volar por lo que debe permanecer en cautiverio.

La condición especial del animal lo convirtió en un excelente candidato para ser el compañero de vida de Grecia y ahora los dos valientes, víctimas del comportamiento violento de los humanos, viven juntos. Ellos se han aceptado y eso da esperanzas de que quizás en el futuro hasta podrían formar una familia.

Rónald Sibaja, trabajador del Zoo Ave, es quien todos los días le da de comer a los tucanes y ya sabe identificar cuando alguno está triste.

“Debido a la condición de Grecia, cada tres meses debemos quitarle la prótesis para limpiarla y darle mantenimiento, por lo que tiene que pasar sin ella una o dos semanas, eso hace que se deprima”, explicó Sibaja.

“Al principio nos preocupaba mucho que pudiera morir de tristeza pero ella ha sabido superar el proceso. Cuando se le quita la prótesis se le revisa el muñón y hay que cuidarlo mucho para evitar que se le vaya a hacer un hongo”, agregó.

Las familias que visitan el centro siempre preguntan por Grecia. Foto: Rocío Sandí.
Las familias que visitan el centro siempre preguntan por Grecia. Foto: Rocío Sandí.

Los días en los que tiene solo medio pico Grecia tiene que comer cosas licuadas y no puede acicalarse, por lo que en el centro la asean y la cepillan para que no se sienta muy cochina.

“Ella como que sabe el proceso, entonces cuando yo llego a recogerla para volver a ponerle la prótesis se deja que la agarre y una vez que tiene el pico completo se le quita la depresión porque puede comer con normalidad y puede agarrar lo que quiera.

“Aunque ya hace tiempo no salen publicaciones en los medios de comunicación sobre Grecia la gente la recuerda y cuando alguien viene la pregunta de rigor es: ¿cómo está Grecia? La historia de ella tocó la vida de muchas personas y la de nosotros también, por eso tratamos de que viva de la mejor forma posible y en paz”, aseguró Sibaja.

Rónald Sibaja, funcionario del Zoo Ave: “Sabemos que es difícil que los tucanes se reproduzcan en cautiverio, pero esperamos que pueda darse”.