Shirley Vásquez, Silvia Coto.8 junio
Los lugareños este lunes trataban de salvar algunas cositas entre tanto daño. Foto: S. Vásquez
Los lugareños este lunes trataban de salvar algunas cositas entre tanto daño. Foto: S. Vásquez

Los vecinos del barrio Fátima, en Río Segundo de Alajuela, están preocupados por las inundaciones que provocó la quebrada Cañas la noche del domingo 7 de junio y que los dejaron con las manos arriba.

En total 32 viviendas resultaron afectadas, de estas seis sufriendo daños totales.

Está mañana los vecinos tuvieron que pasar todo el día limpiando sus casas y muebles, además la mayoría perdió todos sus electrodomésticos y aparatos tecnológicos.

Los afectados contaron que estaba lloviendo fuerte cuando se percataron de que el agua se estaba metiendo a sus casas y subió casi un metro.

“Estábamos haciendo un video porque caían hasta granizos y en eso vimos que la casa se estaba llenando de agua, todo pasó en menos de 15 minutos”, dijo Jefferson Montiel.

Según los lugareños no se habilitó ningún albergue pues en la zona hay una familia que tiene un familiar sospechoso de Covid-19 que llegó del extranjero.

Los personeros de la CNE realizaron una inspección este lunes en la quebrada para dar algunas recomendaciones a las familias.

El salón comunal que también se inundó se está utilizado para alistar diarios a los afectados.

Doña Isabel Salas, vecina de la comunidad, aseguró que están coordinando para hacer un dragado en la acequia y limpiar varias alcantarillas que se vieron afectadas por el baldazo.

Hasta un camión de basura se encargo de recoger gran cantidad de desechos.

La quebrada Cañas se desbordó. Foto: Shirley Vásquez
La quebrada Cañas se desbordó. Foto: Shirley Vásquez

“Estamos tratando de coordinar ayudas de alimentos, pero gracias a Dios los vecinos de comunidades cercanas se solidarizaron y nos trajeron cositas para hacerles un arrocito con pollo y otras cosas”, dijo Salas.

Muchos de los afectados no saben qué hacer, algunos sufrieron deducción de sus salarios, otros están sin trabajo y según comentaron ninguno de los que aplicó para el bono proteger lo recibió.

" Todo el trabajo de años ahora está destruido, por dicha todos estamos bien, pero trabajo en el aeropuerto, tengo tres meses de estar sin trabajo, ahora me pasa esto, es terrible, son muchas pérdidas materiales que duelen mucho, mucho esfuerzo que el agua nos daño", dijo Ramón Castro, afectado.

El agua subió un metro. Foto: Shirley Vásquez
El agua subió un metro. Foto: Shirley Vásquez

A don Pedro García le declararon su casita con daños totales, él no pudo dejar de llorar cuando el camión de la muni se llevó todo lo que con tanto esfuerzo tenía y fue destrozado por el agua.

“No le puedo explicar lo que sentí cuando la refrigeradora iba flotando por toda la cocina, jamás pensé que algo así podía pasar”, dijo García quien vivía en la casita desde hace tres años.

Don Víctor Otárola perdió toda la comida que tenía en la alacena pues quedó enterrada en el barreal.

“Perdí todo lo que había adentro de la casa, no me quedó más que ver como el agua corría por toda la casa”, dijo el afectado.

Las damnificados piden a quienes puedan ayudarlos que lleven víveres al salón comunal.