“Se me quemaron 30 años de esfuerzo”. Con esas palabras, doña María del Carmen Ruiz describió este domingo la tristeza que siente al ver reducida a cenizas la vivienda donde vivió durante tres décadas junto a sus hijos.
Sentada en una acera de San José, María del Carmen observaba cómo los bomberos continuaban trabajando en el incendio ocurrido la noche del sábado en avenida 6, calle 4, en el puro centro de la capital.
La mujer recordó que al momento de la emergencia se encontraba dentro de su casa cuando se iba a tomar unas pastillas. Al asomarse por una ventana vio cómo la calle estaba cubierta por una cortina negra de humo.
“Apenas logré agarrar y salir con mi nieto, no pudimos salvar nada. Todo se quemó, el fuego venía como por atrás”, contó.
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María del Carmen aseguró que nunca había visto un incendio de esas dimensiones y que el fuego se extendió rápidamente por los edificios.
“No sabemos qué fue lo que ocurrió, pero ahora lo perdimos todo”, lamentó.
Otra de las personas afectadas fue Escarleth Reyes, quien contó que llevaba alrededor de 10 años alquilando una de las viviendas afectadas. Según relató, apenas tuvieron tiempo de sacar algunas pertenencias.
César Duarte, quien trabaja a varias cuadras del lugar, se acercó este domingo para observar los daños y lamentó especialmente lo ocurrido con uno de los negocios afectados, propiedad de una señora de origen chino, a quien describió como una persona muy querida por los comerciantes.
“La gente aquí le tiene mucho cariño porque tiene años y da trabajo a muchas personas. Es muy triste pasar y ver cómo se quemó y los daños, quién sabe si tenía seguro porque lo que perdió fue una fortuna. Por dicha no hubo vidas que lamentar”, comentó Duarte.
Bomberos siguen trabajando
Mientras las familias intentan asimilar las pérdidas, el Cuerpo de Bomberos mantiene labores este domingo en la zona.
La capitana de Bomberos, Carolina Fernández, explicó que desde la noche anterior varios grupos de trabajo han permanecido en el sitio y que todavía quedaban algunos puntos con fuego dentro de las estructuras.
“Estamos removiendo con una maquinaria que nos facilitó la Municipalidad de San José, removiendo un poco de metal para poder ingresar a unos cuatro foquitos que nos quedan todavía prendidos”, explicó Fernández.
La capitana indicó que el acceso a esos puntos ha sido complicado debido a que se encuentran dentro de una zona donde el techo colapsó, por lo que primero deben remover los escombros para ingresar de manera segura.
La lluvia que cayó durante el día también ayudó parcialmente a controlar algunos puntos, pero no han sido lluvias fuertes, mientras que Bomberos utilizó una unidad plataforma para lanzar agua desde las alturas.
Fernández estimó que, si las condiciones se mantenían favorables, esperaban concluir las labores durante la tarde.
Material alimentó las llamas
El incendio afectó varios establecimientos, entre ellos una tienda, una gran bodega, una pensión, un local comercial, una cuartería y viviendas.
La capitana explicó que la gran cantidad de materiales almacenados dentro de las estructuras, así como la presencia de madera en algunas viviendas, favoreció la propagación de las llamas.
El incendio afectó aproximadamente 4.100 metros cuadrados (más de media cuadra), mientras que los bomberos lograron salvar unos 6.200 metros cuadrados de estructuras.
Durante la emergencia participaron más de 100 bomberos y unas 20 unidades. Este domingo, alrededor de 35 bomberos permanecían trabajando con siete unidades.
El paso por el sector continuaba complicado debido a la presencia de equipos y extensiones de mangueras que ocupaban varias cuadras. Además, el olor a humo todavía se percibía a varios metros del sitio y algunas personas se acercaban para observar y tomar fotografías de los daños.
Todavía no hay una causa determinada
La causa del incendio en San José todavía no ha sido determinada.
Fernández explicó que personal de Ingeniería de Bomberos ya realizó algunas revisiones en las zonas donde ha sido posible ingresar, pero todavía deben completar las labores de extinción y remoción para que los investigadores puedan acceder de manera segura a todas las áreas.
Por ahora, las familias afectadas enfrentan la difícil tarea de reconstruir sus vidas después de una emergencia que, aunque no dejó víctimas mortales, provocó importantes pérdidas materiales y dejó a varias personas sin sus viviendas y pertenencias.









