Sucesos

Sobreviviente lucha por superar accidente que puso su vida cuesta arriba

En el percance de tránsito Cristian Soto perdió a dos amigos

Cristian Gerardo Soto Gamboa, de 47 años, sobrevivió de puro milagro a un trágico accidente en el que dos de sus amigos perdieron la vida, pero las secuelas de ese terrible percance todavía lo persiguen.

“Solo Dios me tiene con vida, cada vez que me acuerdo del accidente lloro porque ahí fallecieron dos amigos míos. Ese accidente marcó mi vida para siempre”, dijo Soto.

Debido al incidente, ocurrido el 17 de abril de 2017 en Palmar Norte de Osa, Cristian sufrió heridas muy graves que le hicieron perder gran parte de la movilidad del lado izquierdo de su cuerpo, especialmente de su rostro.

Tragedia los interceptó

El fatal hecho ocurrió cuando Soto viajaba en un carro junto a Jeremy Reyes Badilla, Greivin Chinchilla Obando, Yoselin Umaña Figueroa y José Alex Zúñiga Pineda; todos compañeros suyos en la empresa AG Telecomunicaciones.

Ese día el grupo salió de Palmar Norte con rumbo a Piedras Blancas de Osa, donde debían realizar unos trabajos de telefonía, pero el infortunio se interpuso en su camino, cuando apenas habían recorrido un kilómetro.

Un camión, que aparentemente hizo un falso adelantamiento para esquivar un bus estacionado, invadió el carril contrario y chocó de frente contra el carro en el que viajaban Soto y sus compañeros.

Debido al bombazo, Jeremy Reyes, quien iba manejando el chuzo y Greivin Chinchilla murieron de forma instantánea, los otros tres pasajeros sobrevivieron al golpe, aunque Cristian resultó herido de gravedad.

Los cuerpos de emergencia llevaron a los heridos al hospital Tomás Casas de Osa, pero la condición de Soto era tan delicada que los médicos tuvieron que mandarlo al hospital Escalante Pradilla de Pérez Zeledón.

Cristian estuvo en el hospital de Pérez Zeledón durante 40 días, de los cuales 22 los pasó en estado de coma, luego fue trasladado al hospital San Juan de Dios, donde estuvo internado poco más de una semana mientras le realizaban varias operaciones, principalmente en su rostro.

Vida le cambió

El choque cambió la vida de Cristian para siempre, cosas que antes eran sencilla se volvieron complicadas, como por ejemplo comer, ya que perdió casi todos sus dientes y quedó con problemas en la mandíbula, motivo por el cual le tuvieron que poner unas platinas.

Las lesiones también le provocaron una parálisis facial y casi no escucha con el oído izquierdo.

Soto dijo que su brazo izquierdo también quedó muy dañado y, además, sufre de constantes mareos, por lo que siempre tiene que andar acompañado de un bastón.

Difícil situación

Pese a todas las secuelas que le dejó el accidente, desde que salió del hospital josefino, a mediados de junio de 2017, Soto ha estado buscando un bretecito para salir adelante, pero hasta el momento nadie le ha tendido la mano.

Para complicar aún más su situación, en diciembre pasado recibió el último subsidio por ¢50 mil que el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) le entregó durante seis meses, por lo que ya no tiene fuentes de ingreso.

“En ocasiones no tengo dinero ni nada comer, entonces me voy a las antiguas fincas bananeras y me traigo yuca y un racimo de plátanos y así la pasó”, añadió Soto.

Cristian contó que sus papás fallecieron hace mucho tiempo y no tiene hermanos, por lo que ha estado viviendo en diferentes cuartos de personas que le han ayudado.

Sin embargo, ahora deberá abandonar el cuarto en el que se encuentra, ya que su dueño decidió alquilarlo para ganarse algo de platita.

Aunque esta viviendo uno de los momentos más difíciles de su vida, Soto aseguró que aún mantiene la esperanza de que todo mejore, y que en cualquier momento ocurra un giro que le traiga alivio en este rudo momento,

Si usted desea echarle el hombre a Cristian con algún trabajito o una donación puede contactarlo al teléfono 8314-4436.