Una abogada de apellidos Moscoso, quien visitaba constantemente a Edwin Vargas García, un presunto narcotraficante conocido como Sobrino, habría terminado involucrada en una trama que iba mucho más allá de la defensa legal.
De acuerdo con el expediente del caso Éxodo, la abogada se habría convertido en un enlace entre Sobrino y su banda criminal, pues, en apariencia, era la encargada de transmitir las órdenes del supuesto líder a su hombre de mayor confianza.
Esta información la obtuvo el OIJ tras revisar el celular del sublíder del grupo criminal, un hombre apellidado Salmerón Arias, quien fue detenido el 5 de enero del 2026.
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En dicho dispositivo, los investigadores encontraron mensajes que Moscoso le hacía llegar a Salmerón por medio de la aplicación Snapchat, los cuales contenían órdenes dadas por Sobrino.
“Después de la detención de Edwin, Moscoso adquiere mayor relevancia al figurar como canal de comunicación entre este y Salmerón, aprovechando las visitas al centro penitenciario. Por medio de esa dinámica, Salmerón hacía llegar información sobre préstamos, movimientos de dinero, apartamentos y otros asuntos pendientes, mientras que Edwin remitía posteriormente respuestas e instrucciones para su ejecución en el exterior”.
El expediente también revela que se lograron documentar actuaciones en las que la abogada habría participado directamente en la ubicación y seguimiento de personas, consulta de placas, obtención de información registral y coordinación de acciones con Salmerón.
“Estos hechos muestran una intervención activa dentro de asuntos que trascendían la representación legal”, señala el expediente.
Muchas de las comunicaciones que habrían sido trasladadas por Moscoso estaban relacionadas con el presunto negocio de préstamos gota a gota que mantenía Vargas, ya que, pese a estar encerrado en La Reforma se mantenía muy al tanto de los cobros y flujos de dinero.
Los investigadores también documentaron la relación de cercanía y confianza que existía entre Sobrino y su abogada, pues esta aseguraba que él una persona buena a la que le tenía mucho cariño.
